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Los museos, espacios para el conocimiento y la emoción, y laboratorios de pensamiento e innovación

Los museos, espacios para el conocimiento y la emoción, y laboratorios de pensamiento e innovación

(Artículo de Emiliano García-Page Sanchez Presidente de Castilla La Mancha)

En un mundo cada vez más veloz, atravesado por flujos de información y estímulos instantáneos, los museos se nos revelan como un contrapeso necesario: lugares donde la contemplación, la memoria y la experiencia estética nos reconcilian con la historia, la belleza y la imaginación. Son espacios que albergan el patrimonio material e inmaterial de nuestras culturas, pero también laboratorios de pensamiento, de aprendizaje y de innovación.

En Castilla-La Mancha, contamos con una red de museos diversa y rica, muchos de los cuales son museos públicos dependientes y gestionados por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a través de su Consejería de Educación, Cultura y Deportes. Estos museos están financiados con fondos públicos, concebidos como espacios abiertos a toda la ciudadanía, donde el conocimiento, la emoción y la experiencia cultural se conjugan con rigor y cercanía.

Los museos de hoy no son —ni deben ser— como los de hace cien años. La museografía del presente exige nuevas narrativas, accesibilidad, sostenibilidad, conexión emocional y digitalización. Las salas ya no solo albergan objetos, sino relatos. No solo se contemplan vitrinas, se interactúa, se experimenta, se comparte. Gracias a la apuesta de la Junta por la transformación digital, más de una decena de museos castellanomanchegos han incorporado tecnologías como la realidad aumentada, los modelos 3D, los sistemas interactivos o las audioguías inteligentes. Esto no sustituye la experiencia física, pero la amplifica y la democratiza.

Esta transformación permite que nuestras instituciones culturales dialoguen con las expectativas del visitante contemporáneo, que busca conocimiento a la carta, inmersión estética y, sobre todo, sentido. Porque lo que se espera de un museo no es solo información, sino emoción. Como decía Jorge Wagensberg, «un museo es un espacio de encuentro para la inspiración».

Entre los principales museos dependientes de la Junta de Comunidades destacan el Museo de Santa Cruz (Toledo), con colecciones de arqueología, bellas artes y artes decorativas; el Museo de Ciudad Real – Convento de la Merced, con importantes secciones de paleontología y arte contemporáneo; el Museo de Guadalajara, en el Palacio del Infantado; el Museo de Cuenca, centrado en la historia arqueológica de la provincia; y el Museo de Albacete, referente en arqueología y arte.

Completan esta red el Museo de las Ciencias y el Museo Paleontológico (MUPA) en Cuenca, -donde se conserva el Concavenator corcovatus, conocido como ‘Pepito’; el Museo Ruiz de Luna (Talavera), el Taller del Moro y el Museo de los Concilios (ambos en Toledo), y el Museo de la Caza en Ciudad Real. También forman parte el Museo de Arte Contemporáneo – Colección Roberto Polo (CORPO), con sedes en Toledo y Cuenca; el Museo Dulcinea del Toboso, que nos transporta al universo cervantino; y el Museo del Niño-Juan Peralta, en Albacete, que narra la historia de la infancia y la educación. A estos centros se suman otros espacios expositivos, centros de interpretación y colecciones museográficas que vertebran culturalmente la región, tanto de entidades, organizaciones o fundaciones privadas, haciendo del acceso a la cultura un derecho real y efectivo.

Este 18 de mayo, al celebrar el Día Internacional de los Museos, no solo felicitamos a quienes los dirigen, los diseñan, los restauran o los visitan. Felicitamos a la ciudadanía que entiende que su patrimonio no es una herencia pasiva, sino una responsabilidad viva. A quienes saben que la cultura no se conserva entre vitrinas, sino en la mirada de quien la contempla y la transmite. Y en Castilla-La Mancha, esa mirada está cada vez más formada, más conectada y más orgullosa. Porque nuestros museos son el mejor libro sobre quiénes fuimos y nos ayudan a imaginar quiénes queremos ser.