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“Por qué llamar bulo lo que es una mentira”

“Por qué llamar bulo lo que es una mentira”

(Artículo de Jesús Millán Muñoz)

Se inventan una palabra, algún gabinete de algún lugar, y, todo el mundo la repite. Una, una que ha tenido mucha influencia desde hace años es bulo. Y, bulo es mentira, engaño…

Alguien, este escribiente mismo lanza un dato o un argumento o una razón o una noticia y puede ser verdad o verdadera o verosímil o posible o probable. Puede tener todos esos niveles de veracidad, por decirlo de algún modo. Pero el que la envía a los ojos y cerebro de los demás, piensa que es verdad, verdad en cierto grado, o en un grado suficiente, y, también lo expresa.

– Pero puede suceder que la persona que emite o escribe o habla un “enunciado o concepto o idea o representación mental”, creyendo que tiene un grado suficiente de verdad o al menos probablemente verdad en un alto nivel, se equivoca. Entonces, dicho sujeto no engaña, no miente, sino que se ha equivocado, cierto en mayor o menor grado. Por eso, está la situación intermedia, en el cual el mismo sujeto emisor de una idea o concepto o representación mental, explique al hipotético lector o lectora, que no está totalmente seguro. Por consecuencia, la emisión de ese enunciado entraría dentro de la veracidad y verosimilitud. No está emitiendo una falsedad subjetiva o subjetivamente, sino a lo sumo es un error. Creer que emite una proposición verdadera o verosímil o probable con un alto nivel de verdad, pero se equivoca no es una mentira sino un error.

El otro día publiqué personalmente un artículo, que indiqué que según mi corto y modesto entender, sería mejor que los trenes de alta velocidad y de largo recorrido llevasen cinturones de seguridad, voluntarios de ponérselos, pero que dejaba esa opción definitiva a los expertos, pero que se créase un debate nacional. Puedo estar equivocado, pero escribo en una hipótesis, dando unas razones. Puedo estar equivocado, abogo a los expertos y a un debate nacional. Dejo en dudas. No estoy engañando, no estoy mintiendo, no estoy equivocando adrede.

– Pero puede suceder que una entidad equis, emita una idea o concepto o enunciado o proposición o imagen, que el emisor sabe con fehaciente realidad y verdad que es errónea o es mentira, en su totalidad o en su parte, que es una realidad que expresa que es parcial, que se ha cortado una parte de la información, que no se emite toda la que se sabe. A ese concepto o esa realidad ahora se le llama “bulo”. Bulo lo que ha sido durante siglos una mentira, un engaño, una falta de información, una manipulación con palabras, una media verdad adrede, una medio mentira adrede, un señalar un trozo de la realidad que se informa y no otro, adrede.

Si el error que se emite, no es adrede no sería una mentira, sino simplemente un error. Si no se hace o emite el error adrede la información que se emite, se ha equivocado el emisor, sería un error, pero no sería una mentira, ni sería un engaño, aunque se le exigiría al emisor de información más oficio y más profesionalidad y más búsqueda de la realidad y de lo real-verdad…

Llamar “bulo” en los sistemas de información, lo que son mentiras, y que no son errores según el emisor, sea individual y sea colectivo o sea grupal o sea ideológico. Llamar bulo creo que es en sí un grave error y una gran mentira y un gran engaño. Una información es una verdad o es un error, pero el que la emite si lo indica pensando que es verdad en sí, aunque se equivoque sólo comete un error. Pero un error no emitido aposta o adrede o voluntariamente, sino por la limitación humana y la debilidad humana…

Engañar y mentir es y ha sido dentro de la moral de siglos en Occidente, y, en casi todas las filosofías y cosmovisiones religiosas un mal enorme. Porque la mentira trae muchas consecuencias negativas. Bastante es que nos equivoquemos, porque somos seres humanos, somos limitados, somos falibles, pero enunciar noticias, datos, informaciones que son un error en parte, son y están sesgados, sólo se observa una realidad, sabiendo el que la emite que son erróneos, es un mal grave.

Si nos parece un delito moral y delito jurídico que alguien venda un producto alimentario en mal estado, vender/emitir/exponer ideas y conceptos y datos y noticias que son erróneos como verdaderas es tan malo y tan negativo como el caso de la comida. Porque en este caso, se contamina no sólo el cuerpo biológico, sino la mente y las consciencia y el alma. Es de alguna manera ir matando la mente humana, el alma humana a nivel individual y a nivel del conjunto de individuos que forman y conforman la sociedad…

Creo y sugiero a los medios de comunicación, que no utilicen la palabra bulo que es debilitar una información errónea. Sino que indiquen, si es que legalmente, no está bien hecho o dicho, qué informen bien y más correctamente. Y, si es posible, indiquen qué es un error tal noticia o tal información… Creo que la sociedad, el Estado, los grupos sociales, y, los individuos marcharíamos mejor, si olvidásemos utilizar la palabra bulo, y, utilizásemos la palabra error, mentira, engaño, mala información, información sesgada, etc.

Creo que como se suele decir, la esencia está en los detalles, creo y me temo que la esencia está en este caso, en las palabras. El ser humano tiene derecho, creo que debería ser un derecho humano, el ser humano tiene derecho a la verdad y veracidad. Cierto es, que el que emite dicho enunciado puede equivocarse, pero no mentir, no errar, no engañar, no manipular con las palabras, no indicar falsedades sabiéndolo que lo son. Paz y bien…