Cáritas diocesana de Cuenca se suma un año más al día mundial del comercio justo

Cáritas diocesana de Cuenca se suma un año más al día mundial del comercio justo

En un contexto internacional marcado por profundas desigualdades económicas, sociales y ambientales, las entidades que formamos parte del movimiento por el Comercio Justo en el Estado español celebramos cuatro décadas de trabajo conjunto promoviendo un modelo comercial alternativo basado en la equidad, la sostenibilidad y el respeto a los derechos humanos y al medio ambiente. Un modelo que apuesta por salarios dignos, condiciones laborales seguras, precios justos para pequeños y pequeñas productoras, la erradicación del trabajo infantil y la promoción efectiva de la igualdad de género.


En este marco, Cáritas Diocesana de Cuenca se suma un año más a la celebración del Día Mundial del Comercio Justo, que se conmemora en todo el mundo durante el mes de mayo, como una ocasión para visibilizar que otra forma de producir, comercializar y consumir es posible, y que nuestras decisiones de compra diarias tienen un impacto directo en la vida de millones de personas.


Con motivo de esta jornada, el próximo viernes 8 de mayo, Cáritas Diocesana de Cuenca llevará a cabo una actividad de sensibilización dirigida a toda la ciudadanía en la calle Carretería. Entre las 10:30 y las 12:30 horas se instalará una mesa informativa, desde la que se ofrecerá información sobre los principios del Comercio Justo, su impacto social y medioambiental y su contribución a un desarrollo más humano y sostenible.


Durante la mañana, además, se realizará una degustación de productos de Comercio Justo, con el objetivo de acercar a la población productos elaborados respetando los derechos laborales, el medio ambiente y las economías locales de los países del Sur global.
A las 11:30 horas, tendrá lugar la lectura del Manifiesto del Día Mundial del Comercio Justo, un acto simbólico y reivindicativo que pondrá el acento en la necesidad de transformar el actual modelo de comercio internacional, denunciando las prácticas injustas que perpetúan la pobreza y la exclusión, y reclamando políticas públicas que impulsen una economía centrada en las personas y el cuidado del planeta.


El movimiento de Comercio Justo en el Estado español, se ha consolidado como un
modelo solidario alternativo reconocido institucionalmente. Desde la apertura de la
primera tienda especializada en 1986, la red ha crecido hasta contar actualmente con 44
tiendas y más de 130 puntos de venta, trabajando en 2024 con 138 cooperativas y
organizaciones productoras de 48 países de América Latina, África y Asia.


Bajo la consigna histórica “trade, not aid” (comercio, no ayuda), el Comercio Justo
comenzó impulsando la comercialización de artesanía para favorecer el desarrollo
sostenible de comunidades empobrecidas, ampliando posteriormente su impacto con
iniciativas pioneras en el ámbito alimentario. Hoy en día, los productos de Comercio Justo
abarcan una amplia gama que incluye alimentación, textil, cosmética, bisutería, juguetes y
artículos de decoración, y representan una herramienta clave para avanzar hacia cadenas
de suministro más justas y transparentes.


Paralelamente a su labor comercial, el movimiento ha desarrollado un amplio trabajo de
sensibilización social y educación para el consumo responsable, especialmente en el ámbito educativo, contribuyendo a la formación de una ciudadanía crítica y comprometida. Desde 2001, el Día Mundial del Comercio Justo se celebra de forma coordinada en todo el país el segundo domingo de mayo, bajo lemas como “El Comercio Justo le sienta bien a todo el mundo”, que ponen de relieve el poder transformador de nuestras decisiones de consumo.


Desde Cáritas Diocesana de Cuenca se invita a toda la ciudadanía a participar en esta
jornada, a acercarse a la mesa informativa y a reflexionar sobre la importancia de elegir
un consumo que respete la dignidad de las personas y el equilibrio del planeta, como
parte esencial del compromiso social y cristiano con la justicia.

En este sentido, el Papa Francisco subrayo en numerosas ocasiones la necesidad de avanzar hacia una economía más humana y justa, recordando que «el dinero debe servir y no gobernar» y denunciando los modelos económicos que anteponen el beneficio a la dignidad de las personas. Un mensaje que conecta directamente con los principios del Comercio Justo, que sitúa a las personas y al cuidado de la casa común en el centro de la actividad económica.


La celebración del Día Mundial del Comercio Justo está promovida en nuestro país por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ), de la que Cáritas forma parte, junto a otras entidades comprometidas con la construcción de una economía al servicio de las personas.