Esta iniciativa, que consiste en la realización de prácticas no laborales y experiencias profesionales en empresas de Irlanda y Bélgica, está diseñada para impulsar la empleabilidad
En total han participado 39 personas que han concluido con éxito sus prácticas no laborales y experiencias profesionales en empresas ubicadas en Irlanda y Bélgica.
En total, han sido tres meses de formación internacional orientada a reforzar su empleabilidad, mejorar sus competencias profesionales y favorecer su acceso al mercado laboral.
Durante esta edición, desarrollada entre los meses de abril y julio, los participantes han tenido la oportunidad de integrarse en entornos laborales internacionales mediante prácticas lo más adaptadas posible a su perfil académico y profesional. Al mismo tiempo, han perfeccionado sus competencias lingüísticas y han adquirido experiencia en contextos de trabajo multiculturales.
El objetivo del Programa de Movilidad Europea ha sido proporcionar a jóvenes titulados de la región una experiencia profesional internacional que les permita ampliar conocimientos, desarrollar habilidades y mejorar su preparación para afrontar los retos de un mercado laboral cada vez más globalizado. Por ello, el programa ha incluido, además de las prácticas profesionales, la gestión del alojamiento y el apoyo económico. También ha ofrecido una tutorización personalizada y un acompañamiento durante toda la estancia en el extranjero.
Inserción laboral
El programa se está mostrando como una fuerte herramienta para la inserción laboral. Y es que, entre sus participantes, dos jóvenes ya se han incorporado al mercado laboral. Asimismo, otros cuatro se encuentran inmersos en procesos de selección tras recibir ofertas de empresas nacionales e internacionales.
De este modo se demuestra que este programa ha resultado útil para adquirir conocimientos, habilidades y competencias profesionales necesarias para incorporarse al mercado laboral.
