El Comité Ejecutivo Provincial (CEP) de VOX Cuenca se reunió el pasado viernes, 24 de abril, para analizar la situación crítica del ferrocarril convencional en la ciudad. El encuentro, presidido por Mariano Latorre, sirvió para fijar la postura de la formación ante la votación del convenio con ADIF en el Pleno del Ayuntamiento, un asunto que, aunque no tiene fecha fijada, se prevé que se produzca en un corto plazo. Tras la reunión, el CEP ratifica su rechazo frontal e innegociable al levantamiento de las vías y al Plan XCuenca.
VOX sostiene que el mantenimiento de las vías es una cuestión de supervivencia económica. La línea Aranjuez-Tarancón-Cuenca-Utiel-Valencia es estratégica para un Puerto Seco que conecte el Puerto de Valencia con el centro peninsular. «Convertir a Cuenca en un nodo logístico genera cientos de empleos; un futuro que el Plan XCuenca pretende enterrar bajo cemento», señala Mariano Latorre, defendiendo que la tecnología permite la convivencia de pasajeros y mercancías para frenar la despoblación.
VOX rechaza la «falsa dicotomía» de elegir entre vías o ciudad unida, calificándola de trampa para justificar el desmantelamiento. El CEP señala que existen soluciones técnicas, como el soterramiento, que permiten eliminar la barrera física sin sacrificar el tren. Asimismo, exigen una intermodalidad real sobre raíles que conecte la estación convencional con la de Alta Velocidad (Fernando Zóbel), rechazando que se sustituya una conexión estratégica por un simple vial de carretera.
El CEP denuncia la hipocresía del PSOE, impulsor del cierre, y del PP, al que acusan de haber abandonado la línea durante años para justificar su falta de rentabilidad. Finalmente, la formación pone en valor su trabajo sin fisuras en todas las instituciones: «Nuestra palabra es la misma en el Ayuntamiento, en las Cortes y en el Congreso: las vías no se tocan porque son el patrimonio y el futuro de nuestra tierra», concluyen.
