La búsqueda de un lugar que garantice el cuidado de algún familiar o ser querido en la capital española, es una tarea delicada que necesita una revisión extensa sobre las diferentes opciones que existen, hasta encontrar la que mejor se adapte a las necesidades particulares.
En Madrid viven aproximadamente 900 mil personas mayores, según el Instituto Nacional de Estadísticas. Se trata de cerca del 13% por ciento, de los más de seis millones de habitantes de la capital española. Por eso, existen actualmente más de 300 residencias habilitadas como centros geriátricos.
Muchas personas mayores, por diferentes motivos, necesitan alojarse en una residencia de mayores, bien sea de forma temporal o a largo plazo. Algunos buscan compañía para no estar solos, así como participar en actividades o tener atención especializada. Sea cual sea el caso, existen opciones para cada necesidad, incluyendo el caso de tener patologías limitantes.
Análisis sobre las alternativas en Madrid
En internet existen páginas web, como miresi.es, que permiten obtener un análisis de las residencias concertadas más excelentes ubicadas en Madrid para facilitar el proceso de selección del mejor lugar para albergar a personas mayores. En este sitio se puede filtrar la información, dependiendo del tipo de residencia que se busque: para alojar a un adulto mayor que solamente necesita una estancia temporal, para los que requieran atención asistida o para aquellos que necesiten un tratamiento especializado.
En Madrid están habilitadas cerca de 35 mil plazas para albergar a personas ancianas, un 23,5% de las cuales son públicas y el resto son centros o instituciones privados. Entonces, cómo es posible saber cuál es la mejor para nuestro familiar.
Los centros geriátricos que están disponibles, ofrecen los servicios mínimos para brindar bienestar y garantizar la salud de personas mayores. Tienen asignados servicios con médicos, enfermeras, fisioterapeutas, así como algunos servicios adicionales, como: cuidados paliativos, cocina, peluquería, podología, apoyo psicológico, farmacia, lavandería, entre otros.
Los centros mejor valorados
Un punto de partida para iniciar la búsqueda es revisar los centros para personas mayores más valorados en Madrid, es decir, aquella residencia que responda a las necesidades y esté en el rango de posibilidades del presupuesto.
Las plazas en asilos geriátricos en Madrid se ubican en un rango de precios que está cerca de 1.900 euros al mes. Los más económicos se ubican en 1.100 euros.
Las casas concertadas para ancianos deben garantizar la accesibilidad y movilidad para los adultos mayores. Muchas cuentan con cafetería, jardín, capillas, bibliotecas, zonas privadas para recibir visitantes, piscinas. Es esencial revisar los servicios que incluyen para determinar aquellos que respondan a los gustos y necesidades de quien se vaya a alojar en ellos.
La idea es hacer la vida a los ancianos más agradable y sencilla. Al respecto, Madrid es una zona ideal para que residan personas mayores, debido a que cuenta con una amplia oferta cultural, y de parques y centros de entretenimiento para disfrutar.
Las alternativas de asilos son muy diversas. Existen residencias especializadas para personas con patologías como Alzheimer, Parkinson, demencia senil, ictus, rotura de caderas, entre otras.
Hay residencias para estancias temporales, así como para tratamientos asistidos. También se pueden elegir según el servicio que ofrezcan, o bien, dependiendo de las instalaciones adicionales para el disfrute de los residentes.
Otro filtro para la búsqueda puede ser la asignación de habitaciones, que pueden ser: individuales, dobles, matrimoniales o múltiples. Otra opción es ver si ofrecen actividades de ocio, con paseos y acompañamiento. Además, se pueden escoger residencias libres de sujeciones, lo que puede ayudar en caso de dependencia o unidades de convivencia.
Los residentes solicitan el alojamiento de manera voluntaria, por lo tanto, cuentan con la libertad para su entrada y salida libre. Tienen la posibilidad de estar allí durante los días entre semana, cuando la familia no los puede atender en horas de trabajo, y pasar con ellos los fines de semana y las vacaciones, por ejemplo.
En el caso de personas mayores que requieren una atención especial, por limitaciones motoras o cognitivas, se pueden organizar actividades y movilización con el personal de las residencias o sus familiares. La intención siempre es garantizar su bienestar y seguridad.

