Un estudio constata que las infiltraciones de corticoide son eficaces para tratar las uñas encarnadas por parte de los podólogos

Un estudio constata que las infiltraciones de corticoide son eficaces para tratar las uñas encarnadas por parte de los podólogos

Un artículo de la Revista Española de Podología y una tesis doctoral demuestran que la infiltración de corticoide consigue una reducción mayor de la inflamación y del dolor en la onicocriptosis (uña encarnada)

La onicocriptosis, comúnmente llamada uña encarnada, es una de las afecciones más frecuentes en podología y una causa habitual de dolor e inflamación en el pie que afecta tanto a adolescentes como a adultos. Tradicionalmente, los tratamientos conservadores, como la protección con una gasa tras retirar la uña encarnada, han sido la primera opción antes de considerar tratamientos quirúrgicos. Sin embargo, nuevos datos científicos respaldan que una técnica conservadora novedosa —la infiltración local de corticoides— podría ofrecer resultados clínicos superiores en la reducción de los síntomas inflamatorios.

Un ensayo clínico publicado en la Revista Española de Podología, y desarrollado posteriormente como parte de la tesis doctoral de la podóloga María Teresa García, comparó la infiltración local de corticoide con el método tradicional con gasa. Los resultados son concluyentes: el grupo tratado con infiltración de corticoides experimentó una reducción de inflamación de 1,9 mm frente a 1 mm en el grupo control, una diferencia estadísticamente significativa.

Además, aunque la reducción del dolor también fue mayor en el grupo experimental (5,5 frente a 4,8 puntos en la escala EVA, que mide el dolor entre 0 y 10), esta diferencia no es muy significativa en términos estadísticos.

La presidenta del Colegio de Podología de Castilla-La Mancha, Elena Carrascosa, aseguró que esta patología es muy frecuente, afecta a un cinco por ciento de la población general, aunque si hablamos de pacientes de alto riesgo, como los diabéticos, la incidencia puede llegar incluso a un 30%, “lo que convierte a esta patología es una de las afecciones más frecuentes que encontramos en las consutas de podología”.

De hecho, Carrascosa comentó que “entre un 30 y un 40% de las personas que acuden a una consulta podológica consultan en relación a uñas clavadas, si englobamos tanto niños, como jóvenes, adultos, y pacientes con otras patologías y por tanto más vulnerables”.

La presidenta de los podólogos castellano-manchegos recomendó a los pacientes de alto riesgo, como los diabéticos, que si presentan esta patología, “intenten no realizarse tratamientos en domicilio, sino que acudan a un profesional colegiado, para evitar un problema de salud mayor en caso de producirse una infección”.

“Una respuesta inflamatoria más eficaz”

 

Según explica la autora del trabajo publicado “la infiltración de corticoides actúa directamente sobre el proceso inflamatorio del rodete periungueal (zona de la piel que rodea la uña), facilitando una respuesta clínica más rápida y eficaz que los métodos puramente mecánicos”. Esta vía de administración deposita el agente antiinflamatorio directamente en la zona afectada, lo que puede traducirse en resultados más intensos y precisos, añade García.

La tesis profundiza en esta técnica, al señalar que, aunque una única infiltración puede no ser suficiente para evitar por completo la reaparición de la patología, sí representa una alternativa válida dentro de la práctica conservadora, especialmente útil en casos de dolor e inflamación marcados.

¿Por qué es importante este avance?

La uña encarnada no sólo es dolorosa, sino que puede limitar de forma significativa la capacidad de caminar, hacer ejercicio o realizar actividades cotidianas que requieran apoyo del pie. El control de la inflamación no solo alivia el dolor, sino que también mejora la funcionalidad y la calidad de vida del paciente, lo que la convierte en un objetivo terapéutico prioritario.

“Con esta investigación cerramos una brecha importante en la evidencia científica”, afirma García. “Contar con datos que respalden la infiltración con corticoides nos permite ofrecer a los pacientes opciones terapéuticas más completas y adaptadas a sus necesidades, antes de plantear tratamientos invasivos”.

La importancia de la tesis doctoral

 

La tesis de María Teresa García, fundamentada en estos resultados y extendida con análisis complementarios de eficacia clínica a corto y medio plazo, sitúa esta técnica en el mapa terapéutico de la podología basada en evidencia científica. Asimismo, propone líneas de investigación futura para optimizar el número de infiltraciones y evaluar resultados a más largo plazo.