En el dia “más importante para la Iglesia”, en la Liturgia de la Resurrección, la Vigilia Pascual del Sábado de Gloria, la Parroquia San Víctor y Santa Corona de Tarancón, vivió además una jornada intensa e importante.
Con un templo a rebosar de fieles de todas las edades, a la importante Liturgia, el culto de la Vigilia Pascual, en la que participan activamente los fieles, en este caso, principalmente jóvenes de movimientos parroquiales, que dieron lectura a dos voces de siete textos bíblicos con los siete Salmos correspondientes, casi todos además cantados, unió la celebración de hasta siete bautizos, con la nota de ser a otros tanto jóvenes adolescentes, que pidieron recibir este Sacramento tras seguir la correspondiente catequesis.
Además de ellos, tres quisieron recibir otro Sacramento más, la Primera Comunión en esa misma noche. Para ello, el Vicario Carlos Herraiz que había impartido las catequesis fue el encargado también de dar esa Primera Comunión. En esa misma Vigilia Pascual dos ellas, además pareja de jóvenes, hasta recibieron la Confirmación, siendo acompañados por varios de los amigos, que apoyaron en esta decisión tan importante de los jóvenes.
La solemnidad de la Vigilia, la Eucaristía oficiada por al vicario episcopal y párroco de la misma, con mas de dos horas de duración, resultó amena, señalaban alguno jóvenes poco habituales en acudir a la Iglesia, seguro que con la decisión de los amigos y el desarrollo de esta Vigilia pese a lo extenso del acto, se hará más frecuente en las visitas al templo.
Es habitual que en la Vigilia Pascual del Sábado de Gloria, haya, en ese dia de la Resurrección, bautizos, pero menos frecuente es que se haga en jóvenes adultos y hayan tomado la decisión de recibir los tres sacramentos en la misma.
Una Vigilia amenizada con las voces y música del Coro Parroquial, de las voces de los jóvenes del mismo, integrantes buena parte en los movimientos parroquiales, como Olimpiada de la Paz, entre otros.
A la alegría de la Resurrección, el recogimiento, la reflexión de la Vigilia, la parroquia que siguió todo el ritual, desde el encendido del Cirio Pascual que preside el acto, la procesión de velas que anduvieron encendidas en mano de los feligreses la primera parte del acto y el llevar a cabo los tres Sacramentos a estos jóvenes, dieron una viva muestra de la convivencia cristiana de los taranconeros y taranconeras que además quienes quisieron pudieron celebrar la Resurrección en los bajos del templo con un chocolate con tortas.


















