Máximo Molina Gutiérrez, presidente de la ARMHC ha ofrecido, en el Mercado de las Artes “Luisa Sigea” ante numeroso público, alguno llegados de pueblos de la comarca, el “fallido Golpe de Estado en la Provincia de Cuenca”, basado en una profunda investigación, con datos documentados y estudio minucioso en los archivos de la provincia de Cuenca, aunque según Molina “En la capital si existe documentación, pero no en los pueblos, con la excepción de Tarancon, que algo hay”
Coincidiendo con el 90 aniversario del 18 de julio, un análisis documentado de los antecedentes en la provincia de Cuenca, sobre todo a partid de 1933 y principalmente en los meses anteriores a esa fecha, desde febrero de 1936 “que se pretendía dar el Golpe de Estado” el ambiente en todo el Estado español, centrado principalmente en la provincia de Cuenca con atención especial al partido Judicial de Tarancon, donde entre los años 2004 al 2009 se realizaron entrevistas.
En la conferencia de Molina, seguida con especial atención por el auditorio presente en el Mercado de la Artes, se ha explicado documentalmente, lejos de los “argumentos fruto de la propaganda de los golpistas” y explicado información que se ha obtenido en los archivos militares de Ávila y Madrid, así como en el Municipal de Tarancón, junto a las entrevistas llevadas a cabo por la ARMHC
El presidente de la Asociación ha explicado “el intento de golpe de Estado en la provincia de Cuenca”. Recuerda Molina que la provincia carecía de guarniciones militares y según la investigación de la asociación, la actuación de la Guardia Civil y de las élites locales fue determinante en aquellos primeros días. Según Molina y la ARMH sostiene que el golpe «fue un fiasco en la provincia de Cuenca», pero si ha recordado que existieron preparativos previos por parte de sectores afines al levantamiento.
Ha analizado el contexto político y social de la época, la actuación de las organizaciones obreras, el papel de la Iglesia, las élites económicas y la Guardia Civil, así como diversa documentación relacionada con aquellos acontecimientos.
Para el conferenciante, aquella situación «tiene todo que ver con el presente». Pide y considera que hay que seguir investigando y difundiendo los hechos ocurridos durante esos años. Y, consideran que «no puede haber reconciliación sin verdad y sin conocimiento de los hechos».
Pueblos, nombres, rechas, hechos concretos en puntos, como Pozo Rubio, Barajas de Melo, El Provencio y lógicamente Tarancón, ha sido relatados en este acto de la Memoria Histórica en este noventa aniversario del 18 de julio, para esta Asociación inicio del “del golpe que se estaba fraguando meses antes, incluso años según los datos que han investigado.
Ha recordado Molina los 133 Consejos de Guerra en Cuenca y mas del medio millar de presos cuyos expedientes asegura que han sido leídos por la Asociación, entre otro muchos datos.
El presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Máximo Molina, resumía para Tarancondigital, momentos antes de iniciar su conferencia lo que sería la misma
“Compartir con la ciudadanía lo que hemos venido investigando los últimos años. Muchas de las entrevistas son incluso de los años 2004, 2006. Todo el trabajo que hemos hecho. Poner sobre la mesa los datos, son retazos lo que sabemos, lo que dicen las fuentes orales, los datos que no se corresponden con las fuentes documentales. Básicamente vamos a leer lo que se dice que paso en los nuestros pueblos como en todo el Estado lo que ocurrió. Los ricos, con la Iglesia y la Guardia Civil organizan una insurrección que la tenían planeada desde 1933, lo que ocurrió en 1936. Queremos poner sobre la mesa, datos, hechos que por cierto no coinciden con lo que la gente cree,
Veremos que es un Golpe de Estado que acaba en guerra, en una guerra civil. Hechos como el 13 de julio cuando matan a Calvo Sotelo en Madrid. Molina que lo define como un asesinato como todos, deleznable. Un golpe de Estado que fracasa en la mayor parte del país, pero que acaba en una guerra civil, porque además el 1 de julio habían firmado un contrato con Mussolini para mandar armas, tropas para un golpe de Estado que había fracasado en Febrero y lo dieron en Julio”























