Horcajo de Santiago, de la procesión “mas larga de la cristiandad” y otras tradiciones, cargadas de sentimiento, emoción y fervor popular

Horcajo de Santiago, de la procesión “mas larga de la cristiandad” y otras tradiciones, cargadas de sentimiento, emoción y fervor popular

(Artículo de Jesús Gabaldón Navarro)

Este 2025 han sido 22 horas.

Se dice y puede que razón no les falte, que Horcajo de Santiago a 18 km de la cabecera de comarca, Tarancón, cuenta los años por Vítores, por la celebración de la Fiesta de El Vitor  e incluso añaden más en esta localidad no se habla de Navidad y los preparativos hasta que no finalizan la fiesta de El Vitor que por cierto, se cierran con el día conocido popularmente como la Virgencilla 9 de Diciembre, fecha en la que se producen las reuniones familiares alrededor, sobre todo de una buena mesa, para ya con calma total, repasar cómo ha sido la fiesta e incluso hablar de la próxima edición.

Las fiestas en honor a la Inmaculada Concepción, en lo religioso ponen en valor el dogma de fe que Pío XI instauró sobre la Virgen Inmaculada, celebrada por la cristiandad. Es también, de alguna forma recordar la lucha en defensa de este -dogma de la Virgen Inmaculada, defender el estandarte ante otras creencias. Se inicia en Horcajo de Santiago con la “bajada de la Virgen”  se produce en los últimos días de Noviembre y trata de trasladar la Imagen de la Virgen, desde el centro del Altar Mayor de la Parroquia a Ella dedicada donde preside y vela por la vida de los horcajeños y horcajeñas todos los momentos de sus vidas hasta la carroza que sitúan en el Presbiterio de propio templo.

Desde ese momento se incrementa el fervor mariano de los fieles de la ciudad, presentes y ausentes que aumentan la frecuencia con la que acuden a pueblo. Allí presidirá la Imagen el novenario en su honor que tiene una predicación especial (este año un hijo de Horcajo, sacerdote) ha sido el encargado de destacar las virtudes de María Inmaculada y poner en valor esa devoción horcajeña en su honor.

El Pregón, que en este año 2025, en su honor pronunció Rosana López . El pasado año fue un ilustre joven de la ciudad, que residiendo en Madrid por motivos profesionales, no falta cada fin de semana en su cita a pueblo que le vio nacer, José Andrés Canoera Martínez y es tal su cariño a sus raíces, que no solo reside la madre en Horcajo, él, tiene una propiedad en el pueblo para disfrute cada fin de semana.

Luego vive Horcajo de Santiago, junto a esa explosión de fe, de la noche del 7 de diciembre otros actos dignos de recordar y como esa procesión reconocida como la más larga de la cristiandad poder tener su espacio en medios. Son la ofrenda de flores multitudinaria ante la Imagen de la Patrona. Se coloca en su carroza en la Puerta del Sol hasta donde llegan centenares de niños, niñas, jóvenes y mayores, ataviados en buen número con el traje típico portando las flores, blancas y azules este año, para formar alrededor de la Imagen escudos y emblemas inmaculados. Este año, la lluvia deslució un poco el acto, pero no mermó la calidad y cantidad, ni el sentimiento de la ofrenda. Apareció un fuerte chubasco que obligó colocar la Imagen en la nave central de templo donde se llevó a cabo la ofrenda. Junto a los centenares de personas, así como acompañantes y la Banda de Música la Concepción, entraron al templo para por espacio de alrededor de tres horas fueron depositando, mejor dicho, entregando las flores que miembros de la propia Hermandad y ´Comisión de festejos, colocaban para formar los emblemas de la Inmaculada.

Entre tanto, miembros de la Hermandad, trasladan el estandarte que por la noche, procesionará portado en caballos por las calles y plazas, hasta la Residencia de Mayores, para que quienes no pueden salir a la calle en la noche del 7 al 8 de diciembre a Vitorear, lo hagan en la propia residencia horas antes. Allí, besan, tocan, vitorean y comprueban la calidad del bordado del mismo. Digno de poner en valor, como el paso del estandarte hacia el mediodía, aunque no está procesionando, emociona a los viandantes, que respetuosamente reverencia, aunque todavía no se vitorea en las calles.

Tras la comida, otro momento popular, multitudinario y tradicional, singular, el denominado vestir a los caballos. En la plaza de la popular barriada de El Congo, se concentran “todo el pueblo” a la espera de que sean enjaezados los corceles elegidos que serán montados por los portadores de Estandartes y Borlas., El personal asistente de los mismos, apoyados por familias  de los portadores llevan a cabo esa misión. Engalanadas las monturas con los colores azul y blanco inmaculado, se pasean por la plaza, ante la expectación popular, que se adapten al ambiente entre público masivo. Se tranquilicen los animales. Incluso se montan, sobre todo por niños y niñas.

Se sigue el ritual, así primero se engalanan los corceles que montaran a los caballeros de las borlas, el último el del estandarte.

Allí montan los protagonistas de la noche sobre los caballos, con su corona sobre la cabeza y las capas al hombro, comienzan abrigarse porque inician la noche más larga y mágica para ellos entre una gran expectación.

Antes de la puesta del sol, se monta la comitiva para visitar a los que ya no están en el cementerio y luego a la Guardia Civil, centenares de personas de todas las edades y condición siguen a los portadores por las calles de la ciudad. Todo está listo y preparado para la noche.

Impresionante aspecto del templo parroquial. No cabe un alfiler y cuando faltan tres minutos para las 8 de la noche, tras el bullicio de la muchedumbre intentando abrirse un hueco en la Iglesia, respetuoso y sepulcral silencio. Se canta la Salve con el corazón henchido, todo el mundo dirige su emocionada mirada al la Imagen de la Inmaculada. Finalizado el canto, como un resorte automático al unísono se giran todas las cabezas y las miradas se dirigen hacia la puerta de la Sacristía donde aparece el estandarte al que se impide su salida. Llega el momento de los primeros vítores que salen del alma, que ponen el vello de punta a quienes no han nacido en Horcajo, que empiezan a comprender lo que supone para ellos y ellas esta fiesta. Un pequeño incidente con las borlas del Estandarte, se recoge y la multitud, vuelve de nuevo su mirada la Imagen para vitorear ante la misma. Apenas 6 o 7 minutos, de nuevo el estandarte aparece en la puerta de la Sacristía y hacia la misma, miradas, brazos y vítores desde lo más profundo de los corazones.

La salida del Estandarte desde la sacristía para entregar a los portadores, apenas 40 metros, hubo un tiempo que se podía tardar las 4 a 5 horas. Era interminable como incalculable el fervor, la devoción, el sentimiento de esos corazones entregados. Se optó porque este trayecto tuviera una limitación de hora y media. Se cambio que el propio predicador hiciera ese traslado de entrega, ahora lo hacen los propios fieles designados para mejor orden y desarrollo.

Y llega el momento más esperado, la entrega de Estandarte desde la Iglesia a los caballeros toda una explosión de fervor popular, miles de personas, puño en alto, lanzando sus vítores a la Purísima Inmaculada concebida sin mancha, ni pecado…. V-otro, vítor, Vitor, que estará toda la noche, el amanecer hasta entrada la noche del 8, por las Ermitas, calles y plazas del municipio. Siempre acompañando,. Siguiendo el Estandarte por centenares de fieles. Algunos momentos con los acordes de la Banda de Música.

Un estandarte que se acerca a los fieles devotos, haciendo bueno y confirmando que el Vitor, Vitor, Vitor no es solo esa frase, dada Vitor es un sentimiento, una petición, una promesa, una emoción de los horcajeños y horcajeños a veces difícil de explicar. Lo hace el corazón del creyente y agnóstico, del practicante y menos. Son 22 horas, este año de fe, emoción, devoción, amor, alegría, esperanza.

Cuando regresa la procesión más larga de la Cristiandad  al templo, se inicia la procesión con la imagen de la Inmaculada, sobre carroza. En el cerrillo  es recibido por fuegos artificiales. La procesión ya organizada con Banda de Música y autoridades, corte de honor, con el máximo respeto y recogimiento. Al regresar con un horario más normal, hecho un recorrido por la parte antigua de Horcajo de Santiago, un espléndido castillo de fuegos artificiales se quema en su honor.

Suelen acudir como es habitual autoridades para, al menos vivir los primeros momentos de la procesión más larga de la Cristiandad. Les contamos alguna y también detalle de los portadores de Estandarte y borla, así como donante del Estandarte.

Horcajo de Santiago vivió de nuevo  la noche del 7, uno de sus momentos más emocionantes: el Vítor, una tradición única desde el siglo XVII y que reúne a miles de personas en torno a la devoción por la Inmaculada Concepción.

Acudieron, la diputada de Turismo, Ferias y Patrimonio y concejala en el Ayuntamiento de Horcajo, Mayte Mejía, y el diputado de Deportes, Abel Fresneda,  en representación de diputación provincial, que han disfrutado de una noche cargada de fervor y sentimiento, junto al delegado de Hacienda, Ramón Pérez Tornero; por el Gobierno Regional,  alcaldes y representantes de distintos ayuntamientos, entre otras autoridades, acompañando a la corporación local.

José Manuel Arquero ha portado el estandarte en un recorrido lleno de emoción y memoria, acompañado por los portadores de borlas, José Luis Roldán y Natalia Campos. La mujer en los últimos años se ha incorporado a esta misión en las frías noches de Diciembre y  la Familia Martínez Oliva, donante del estandarte de este año, horcajeños, residente en Tarancón.

Una celebración que demuestra, un año más, la fuerza de las tradiciones que definen a nuestros pueblos y la entrega de quienes las mantienen vivas generación tras generación.