La procesión del Santo Entierro volvió a llenar de solemnidad y recogimiento las calles del casco antiguo de Tarancón en la noche de Viernes Santo, en un desfile procesional que destacó por la lentitud y el respeto con el que avanzó el cortejo.
Un total de ocho pasos participaron en la procesión, que en algunos tramos llegó a prolongarse hasta dos horas desde la aparición del primer paso hasta la llegada de la Santísima Virgen de la Soledad, reflejo de la gran participación de capuchinos y hermandades.
Abría el cortejo la Cruz parroquial y los ciriales, portados por la Hermandad Mayor de Nuestro Padre Jesús del Perdón, tras los que avanzaban cientos de capuchinos pertenecientes a las diferentes cofradías de la ciudad, acompañados por sus bandas de cornetas y tambores. Como excepción, la Hermandad de la Exaltación contó con una banda de música externa, mientras que San Juan Evangelista estuvo acompañada por la Agrupación Musical Cristo del Amor, como ya es tradición cada Viernes Santo.
El primero de los pasos en desfilar fue el Santísimo Cristo de Burgos, portado por la Hermandad de la Exaltación. A continuación desfilaron los pasos del Descendimiento, Nuestra Señora de la Piedad, Santa Cruz Desnuda, Santa María Magdalena, Nuestra Señora de la Esperanza con San Juan, Santo Cristo Yacente y la Santísima Virgen de la Soledad, todos ellos acompañados por sus respectivas hermandades.
Como es habitual, el sepulcro fue escoltado por un grupo de la Hermandad del Señor, popularmente conocidos como “Los Armaos”, aportando una de las imágenes más características de la procesión.
Tras la Virgen de la Soledad marchaba la representación religiosa, con los párrocos de Tarancón Miguel Ángel Caballero y Miguel Alberto López, mientras que la representación civil estaba encabezada por el alcalde de Tarancón, José Manuel López Carrizo, portando el bastón de mando, junto a la 1ª Teniente Alcalde Riánsares López, un representante de la Guardia Civil, el pregonero de la Semana Santa, Juan José Sánchez, el jefe de la Policía Local, Roberto Teruel, y un buen número de concejales de la corporación municipal.
Cerraba el cortejo la Agrupación Musical Nuestra Señora de Riánsares, bajo la dirección de Isabelo Chaves, que intervino de forma destacada durante el momento del Entierro de Cristo.
Al llegar la procesión a la Plaza de la Constitución, se celebró la ceremonia del Entierro, con las tres vueltas tradicionales que cada año se realizan en Tarancón, acompañadas por las palabras del párroco de Nuestra Señora de la Asunción, Miguel Alberto López.
Una vez finalizada la ceremonia, el Santo Sepulcro y la Virgen de la Soledad continuaron su recorrido hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde la procesión concluyó pasadas las doce de la noche.


















