A través de fotografiás antiguas en blanco y negro, plasma en acuarela con realismo, como eran hace varias décadas.
Interesante y curiosa forma de actualizar la historia del Tarancón “antiguo” de hace varias décadas, su arquitectura, el paisaje, realizada por Mariano Collado Parraga, un taranconero de pro, que ademas de descubrir en muchos casos, rincones, calles, paisajes y edificios, muestra sus inquietudes en torno a las tradiciones y costumbres taranconeras y la afición hacia la pintura, que llega posiblemente con vocación tardía, pero de forma autodidacta con cierto realismo, que nos retrotrae a través de la pintura, realizada sobre fotografía de la época en blanco y negro, dando un color actualizado en el lienzo.
Aunque su modestia no le permite presumir del trabajo que silenciosamente esta realizando, “desde que me jubile” recuerda, bien merece que se pueda conocer la colección que esta consiguiendo y que asegura que “lo cierto es que me cuesta poco realizar cada cuadro, me llega la fotografía y pronto le doy el color”, que en ocasiones, tiene claro “no es el actual”, pero sin embargo, actualiza fielmente lo que eran esos paisajes, aquellas calles, plazas y edificios, alguno desaparecidos, otros transformados y que como bien comenta “es posible que muchos de nuestra generación, – tiene 68 años – e incluso la actual, como mis hijos, ni la ha conocido, ni tenga mucho interés en saber el como y el porque de aquellos paisajes”, pero estamos seguros que si se acercan hacia los mismos, entenderían, porque nos dicen de donde venimos, como y donde vivían, nuestros antepasados mas recientes.
A través de la Asociación Fotográfica Objetivo, hace algo más de un par de décadas, se logró conocer muchos edificios, calles, plazas del Tarancón de final del siglo XIX y hasta mediados del XX, que es cuando se inicia en muchos casos la demolición de la parte importante del patrimonio arquitectónico, bien es cierto en ocasiones mas sentimental, emocional y costumbrista que valor como arquitectura destacada, pero en todo caso, es parte de la historia de la localidad que se ha ido perdiendo. Sin embargo era escaso, el pictórico, salvo claro está la brillante y amplia obra de Emiliano Lozano Moreno, este mas sobre personas, fiestas y costumbres.
Por ello, es interesante, cuando menos recordar, poner color a ese Tarancon que a lo largo de la historia, como es natural tiene sus luces y sus sombras y es que Mariano Collado, es un taranconero amante, como pocos del localismo. De los fundadores de Caño Gordo, miembro de Sotanillo, de Comisiones de festejos, Concejal del Ayuntamiento y Diputado provincial.
Conocido todavía como “Mariano el del Blanco y Negro”, profesionalmente se inició en el inolvidable comercio de Tarancón, ubicado en el casco antiguo, hasta el cierre del mismo. Trabajador en la también inolvidable imprenta Antona, donde tuvo contacto con toda la sociedad taranconera, por allí pasaron profesores, alumnos, miembros de colectivos. Allí se imprimieron publicaciones locales y provinciales, por lo que eran frecuente las visitas de autores de las mismas. Se interesó siempre por la actividad y movimientos artísticos y culturales, principalmente y llegado el momento de la jubilación, inquieto trabajador, sigue colaborando en cuanto se le requiere y ha surgido ese gusanillo que tenia dentro con los pinceles para dar el color al Tarancón del siglo XIX y XX en base a las fotografías en blanco y negro le llegan.
Aquí una pequeña muestra, porque tiene mas del centenar ya acabadas que algún día podremos contemplar en publico y un buen lugar seria esa sala de transito del Museo Casa Parada, para artistas locales, que cada año nos descubre algo novedoso en la pintura, como ocurre con Mariano Collado Parraga.




















