La plaza mayor de Cuenca fue durante toda la mañana un constante ir y venir de vehículos de emergencia por un simulacro de incendio en el que el fuego afectaba a distintos puntos de la Catedral y se extendía a otras zonas del casco antiguo.
Fue un simulacro de activación del Plan territorial de Emergencias de Castilla-la Mancha (Platecam) por un supuesto incendio en la Catedral de Cuenca.
La hipótesis del simulacro de incendios consistió en un incendio iniciado en los baños del templo, que evolucionaba y se propagaba hacia las inmediaciones del archivo catedralicio, poniendo en peligro los valiosos documentos y obras de arte, y causando el derrumbe de parte de la techumbre cercana, lo que dejaba a varias personas atrapadas entre los escombros.
Tras propagarse por la Catedral, se extendía al exterior del templo y prendía fuego a la vegetación de la Hoz del Huécar.
En él participaron efectivos de los bomberos, Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local, Protección Civil, Cruz Roja y del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, entre otros.
El objetivo de esta actuación, que estuvo organizada por la Dirección General de Protección Ciudadana de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, fue la de mejorar la coordinación y actuación conjunta de los diferentes servicios que intervienen en las emergencias.
En total, participaron más de 200 personas entre los que se encontraban varios componentes de la Agrupación Local de Protección Civil de Tarancón.

















