(Artículo de Juan Peñalver Alcázar)
A primeros de noviembre, se celebrará la FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS y el DÍA DE DIFUNTOS, aunque ahora para ser más correctos deberíamos decir que se celebra la NOCHE DE HALLOWEEN. Y ayer se celebraba la FESTIVIDAD DEL 12 DE OCTUBRE, o la FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DEL PILAR, o DE LA HISPANIDAD, o por mucho que pese decirlo nuestra FIESTA NACIONAL.
Y quisiera aprovechar esta celebración del 12 de OCTUBRE para destacar una diferencia sustancial, por supuesto no entre ambas festividades, sino en la forma en la que las encaramos o las celebramos. Es decir, desde aproximadamente unos 10 o 15 días antes de la celebración de Halloween, casi todos los colegios comienzan a incorporar en sus programaciones diarias, y particularmente en las asignaturas de LENGUA EXTRANJERA (INGLÉS) y PLÁSTICA distintas actividades encaminadas a que los alumnos no sólo conozcan sino que también participen de forma activa en la misma, así que todos, seguro, que habremos ayudado en algún momento a nuestro hijos a pintar zombies, a buscar un disfraz lo más terrorífico posible o incluso a preparar calabazas. Y todo esto sirve, y de hecho se manifiesta como tremendamente eficaz, para que esa fiesta poco a poco vaya siendo interiorizada, asimilada y vista con absoluta normalidad y con cada vez mayor participación…también se podría hablar mucho del bombardeo mediático en los días previos. Es decir, una forma de entender la noche de difuntos, y digo una forma, porque es eso, es la versión anglosajona de la Noche de Difuntos, se ha implantado absolutamente y sin riesgo ninguno de que se pierda, porque desde críos se enseña a celebrarla.
Por tanto, es pertinente preguntarse: Todo este afán en promover y reforzar la Fiesta de Halloween ¿por qué no se aplica por igual a la Fiesta del 12 de octubre, por ejemplo? ¿Se les explica a los niños qué significa esa Fiesta? ¿Por qué el 12 de octubre es festivo nacional?
Está claro que no, o al menos desde mi punto de vista. A mi hijo, nadie le ha hablado de Cristóbal Colón, del Descubrimiento de América, de la tradición del Pilar; no en el sentido académico de una clase de Historia sino en el mismo tono en el que se les cuenta qué es Halloween. No hay actividades en ese sentido. Por tanto, no es de extrañar que poco a poco esta Fiesta, así como corran el riesgo de perderse…porque no se inculca, no se enseña, no se hace sentir como propio…y al final el único discurso que predomina, en el caso de la Fiesta del 12 de octubre, es el negacionista que señala que el 12 de octubre no hay nada que celebrar. Y no puede existir visión más “paleta” que esa. Por ejemplo ¿qué tiene más peso en la historia del Imperio Romano, las matanzas que el propio Julio César relata en su Guerra de las Galias o la difusión del Derecho Romano? El descubrimiento de un Nuevo Mundo, tuvo sus miserias, por supuesto, pero también un nuevo horizonte se abrió a la geografía, a la botánica, a la zoología…además provocó que por primera vez se hablara de derechos humanos, porque eso significaba entonces el derecho de gentes que fue introducido por nuestros teólogos de la Escuela de Salamanca… ¿se habla de eso hoy? ¿se habla por ejemplo que las lenguas amerindias se conservan porque nuestros religiosos, franciscanos y jerónimos entre otros elaboraron las primeras gramáticas y diccionarios de esas lenguas?
Y no puede decirse que la celebración de esta fiesta, o la consideración de la misma como Fiesta Nacional sean algo retrógrado o no propio de países modernos. Sólo hay que echar un vistazo a lo que sucede a nuestro alrededor: IRLANDA, por ejemplo, día de San Patricio el 17 de marzo; ITALIA, Día de la República el 2 de junio; FRANCIA, Toma de la Bastilla el 14 de julio y PAÍSES BAJOS, Día del Rey el 27 de abril.
No hay nada de reaccionario ni de retrógrado en reconocer la existencia de nuestra Nación y por tanto la necesidad de dedicar un día a festejar la existencia de esa Nación. Ni en reconocernos en una bandera, un himno o unos símbolos. Y esto no significa que se deba negar el hecho de que el mundo en el que vivimos es un mundo global donde las fronteras se han difuminado y donde la convivencia con personas de otras culturas, religiones, continentes es mucho más fácil y cotidiana que hace cincuenta, setenta o cien años. Pero somos lo que somos.
Eliminar ya no sólo el estudio de nuestra Historia o de nuestra Literatura sino sustituirla por historias locales, pasar de lo grande a lo pequeño sólo sirve para eso, para hacernos más pequeños. Es imposible que un colectivo trabaje junto y avance junto si a ese colectivo se le difumina o lo que es peor se le niega incluso su propia existencia.
Porque ni unos ni otros tienen el derecho de robarnos el ser españoles.
