La ARMH de Cuenca organiza para este sábado 11 de noviembre en Tarancón una jornada bajo el título «Hospitalillo de Tarancón. Historia y Patrimonio» a las 11:30 de la mañana en el Auditorio Municipal con esta actividad reivindica su conservación y restauración en base a los siguientes argumentos:
Desde 2016 que mantuvimos la primera reunión con dos concejales del ayuntamiento de Tarancón en la primera legislatura de esta serie de tres que ha encadenado el PSOE han pasado muchas cosas, entre ellas la protección patrimonial del Hospital de Santa Emilia, que durante su existencia se ha llamado también Hospital Militar de Tarancón, Clínica Militar nº 4 y Hospital Municipal de Tarancón, nuestro Hospitalillo. Esta declaración de edificio de interés histórico conseguida por nuestra asociación en enero de 2019 impulsó que se llevara a cabo la limpieza del mismo, que estaba en un estado penoso tras años de vandalismo, en 2020. Tras aquello se nos dijo que se usaría el remanente presupuestario para arreglar la cubierta, algo que no se hizo. Después se anunció que entraba ese arreglo en presupuestos en 2022, tampoco se hizo. Y así estamos de nuevo con un edificio protegido patrimonialmente en estado de abandono y con el tejado roto. Siete años y sigue con el tejado roto, sin embargo, en entrevista en la cadena SER escuchamos recientemente que se seguirá rehabilitando. Más bien parece que se sigue esperando el hundimiento para luego lamentar lo ¿inevitable? Buena muestra de esa dejadez es la pintada fascista que se hizo la noche del 21 de abril pasado en la entrada al hospital, que ahí sigue seis meses después en un edificio, de momento, declarado de interés histórico. No está nada mal, ¿verdad?
¿Y que se dice? Nada, o por lo menos nada nuevo, en la citada entrevista de casi 30 minutos se despacha en un minuto el repetir el mantra del uso sociosanitario, no nos podemos mover de ahí. Lo cierto es que sociosanitario puede ser un concepto muy amplio o muy limitado, al final el patronato opta por lo muy limitado, lógico dado su composición. Y lo que es peor, al final no parece que se vaya a gastar un duro, después de tantas declaraciones, en un edificio que al parecer no puede tener uso, incluso se dice que se puede decidir retirar la protección patrimonial, tirar el edificio y ya poder darle un uso sociosanitario. Así, sin más consideración que el dinero, que vamos no se puede andar tirando. Pero ¿en cuantas cosas se acaba tirando el dinero? Opinable, como todo. Al final entre el patrimonio, la historia, las raíces de lo que fue este pueblo y el dinero, no hay color. El dinero. Y con él la especulación que ya estará en marcha, que planeada hay quien dice que ya lo estaba desde antes de que el PSOE ganara las elecciones en 2015, tras el cierre de la línea de ferrocarril. ¿Patrimonio, historia, raíces o especulación? Especulación por supuesto, es el mercado amigo que dijo el ínclito Rodrigo Rato.
Y la verdad, es que el hospital y su refugio antiaéreo también podría ser un reclamo turístico, junto con el refugio de la estación de Ferrocarril también protegido patrimonialmente por esta Asociación y del que también ha dicho el ayuntamiento que se rehabilitaría en alguna ocasión, mala cosa visto lo visto. En las rutas que organiza esta Asociación son muchas las personas que han visitado nuestro pueblo, muchas de ellas sorprendidas que no se les diera información de su existencia en la Oficina de Turismo. Si a esto le sumamos la gente de muchos países al homenaje a las Brigadas Internacionales y a las Víctimas de la Dictadura que tiene lugar todos los meses de febrero desde hace 12 años, pues no está nada mal. Pero claro, cuando se habla de turismo esto ni siquiera se considera. Se ve que vamos sobrados de turismo.
Por todo ello hemos organizado para el próximo sábado 11 de noviembre a las 11:30 horas en el Auditorio de Tarancón la jornada Hospitalillo de Tarancón. Historia y patrimonio. En ella daremos un repaso a la historia del hospital más allá de las realidades burocráticas ya publicadas. Desde su apertura y el porqué de esta hasta los nuevos datos fruto de nuestras investigaciones del hospital en guerra y del papel de regiones devastadas tras 1949. Todos esos datos que muchos preferirían no salieran a la luz pública porque el hospital es de todos los taranconeros, como su historia, toda su historia, también lo es. Contaremos con la participación de familiares de dos personas que murieron en el hospital, un soldado en 1937 y un preso de la Prisión Central Monasterio de Ucles en 1943. Ellas aportarán sus razones y emociones, que también deben tenerse en cuenta.
Les esperamos el sábado en el Auditorio.
