La llegada de la primavera el pasado domingo, 20 de marzo, trae consigo el típico cambio horario que se produce el último sábado del mes.
La noche del sábado 26 al domingo 27 de marzo. Concretamente, a las 02:00 horas de la madrugada pasarán a ser las 03:00. Es decir, una hora más en nuestro reloj. Nuestros dispositivos tecnológicos aplican automáticamente este cambio de hora, pero en nuestros relojes tradicionales deberemos hacerlo manualmente.
¿Por qué se cambia de hora?
El objetivo principal de este cambio en el horario es el ahorro de energía y aprovechar más la luz solar. Los primeros países europeos en aplicarlo fueron Alemania y Austria, el 20 de abril de 1916. Sin embargo, existen antecedentes de este cambio en otros países: el pueblo de Port Arthur, en Canadá, lo realizó por primera vez en 1908.
En España no se comenzó a aplicar el cambio horario hasta 1918, a través de un decreto que aseguraba tomar esta medida para ahorrar carbón. Esta práctica se vio interrumpida entre los años 1950 y 1973, pero con la crisis del petróleo que azotó a prácticamente todo el mundo, España adoptó de nuevo este cambio horario.
¿Será el último cambio de hora?
Sin embargo, las negociaciones siguen abiertas dentro de la Unión Europea para decidir si eliminan o no este cambio. Desde 2018, la propuesta del cambio de hora está encima de la mesa, pero ha sido imposible consensuar una respuesta entre los países miembros. Una decisión que los ciudadanos tienen claro: pues en una encuesta no vinculante, donde votaron cinco millones de ciudadanos europeos, el 84% se mostró a favor de eliminar esta medida.

















