La Red SSPA urge al Gobierno a garantizar capacidad eléctrica para Soria, Cuenca y Teruel

La Red SSPA urge al Gobierno a garantizar capacidad eléctrica para Soria, Cuenca y Teruel

La Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (SSPA) ha remitido el pasado lunes 24 de noviembre, una carta a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aegesen, para trasladarle la preocupación del tejido empresarial de Soria, Cuenca y Teruel sobre el impacto que la falta de capacidad eléctrica disponible puede tener.

La misiva se acompaña de un documento de posición que incluye siete exigencias para revertir una situación paradójica: estas provincias producen mucha más energía renovable de la que consumen, pero no pueden utilizarla para atraer industria porque la red prioriza la evacuación hacia grandes centros de demanda. Esta limitación, advierte SSPA, está provocando la pérdida de proyectos industriales estratégicos ante la falta de capacidad eléctrica disponible. Para territorios como Cuenca, Soria y Teruel, cada proyecto empresarial supone una oportunidad decisiva para generar empleo, fijar población y favorecer el retorno de jóvenes formados.

En este sentido, y coincidiendo con la elaboración de la propuesta de Planificación de la Red de Transporte 2025–2030, SSPA considera imprescindible que dicho plan incorpore de manera explícita criterios de cohesión territorial y reto demográfico, garantizando que la planificación energética tenga en cuenta las desigualdades territoriales y el potencial industrial que pueden aportar las zonas de baja densidad, una visión compatible con la normativa vigente y con las políticas europeas de Transición Justa.

Además, la SSPA se refiere en su documento a un precedente en Europa donde ya se han aplicado medidas similares a las referidas en el documento de posición. Es en las regiones del norte de Europa con problemas similares donde se han reservado capacidades eléctricas específicas para futuros usos industriales en áreas remotas, permitiendo atraer sectores estratégicos. En estos países, la inversión en infraestructuras eléctricas se ha considerado una herramienta de cohesión territorial y ha sido financiada con fondos públicos. Gracias a ello, regiones de baja densidad han experimentado un crecimiento sostenido en empleo, renta y atracción empresarial.