De vacunas y cepas

De vacunas y cepas

(Artículo de Tutillo)

Hace muy pocos días se cumplió un año de la declaración del primer Estado de Alarma y del consiguiente confinamiento domiciliario como consecuencia de la maldita pandemia que unos meses antes había comenzado allá en China. ¡Quién nos iba a decir entonces, que un año después seguiríamos así!

Poco a poco, a medida que las noticias nos iban avasallando día tras día con cifras y datos insoportables de enfermos, fallecidos, hospitales colapsados íbamos tomando conciencia del enorme reto al que nos enfrentábamos… posiblemente el mayor en décadas, sobre todo para una sociedad como la nuestra que está acostumbrada a actuar como la avestruz ante los problemas, donde la balanza entre derechos y deberes está muy desequilibrada y sobre todo donde el sentido de responsabilidad individual ha sido liquidado. Decía mi abuelo, “cada cinco años, uno de hambre”.

Nuestra esperanza en esos días estaba concentrada en que la CIENCIA y la MEDICINA, consiguieran rápidamente un remedio, una cura… ¡una vacuna! El problema, es que la CIENCIA pasa tan desapercibida, es tan poco valorada, tiene tan poca visibilidad en el día a día que no somos conscientes que los tiempos que maneja la CIENCIA no siempre coinciden con los nuestros. En el mundo de lo inmediato, del 4G, del hoy para mañana, del ahora, no se entiende que para que se produzca una avance científico son necesarios años y años de dedicación, de fracasos, de pequeños avances a veces aparentemente insignificantes pero todos ellos interconectados… la biología, la química, la física, las matemáticas, la microbiología, la informática…todo eso está en una vacuna.

Y ahora que tenemos la vacuna… recelamos de ella. Puede ser normal, los medios de comunicación por una parte nos señalan casos de efectos adversos graves, como por ejemplo trombosis o accidentes vasculares, y los políticos en su mediocridad no reducen ese miedo, sino que al contrario, lo incentivan aunque sea indirectamente anunciando por ejemplo que se paralizan las vacunaciones.

Hay varias cuestiones que convendría recordar antes de caer en un estado de psicosis sin sentido.

1ª.- El proceso de investigación y desarrollo de una vacuna es riguroso, metódico y concienzudo. Y es cierto que en situaciones de normalidad puede suponer años de trabajo, pero también es cierto que no estamos en una situación de normalidad, y que desde el año pasado toda la comunidad científica está volcada en la investigación y el conocimiento del virus responsable de la enfermedad. Hoy día los grupos de trabajo diseminados por todo el mundo están perfectamente conectados entre sí y rápidamente los avances se ponen en común de tal manera que se facilita el desarrollo de nuevas líneas de investigación. Para poder valorar cómo se ha volcado la ciencia en el conocimiento de este virus, valga el siguiente ejemplo, si ponemos en Google la palabra SARS CoV 2, obtenemos ¡160 millones de resultados! Sin embargo si ponemos Mycobacterium tuberculosis agente responsable de la tuberculosis sólo 12,2 millones de resultados. Y ya hay cerca de 25000 referencias científicas colgadas en la red. Recordemos que fue en diciembre de 2019 cuando comenzó la pandemia en China.

2º.- La gripe, que conocemos perfectamente y que todos en nuestra vida hemos pasado en algún momento, fue responsable de una pandemia de consecuencias devastadoras en 1918 con cerca de 20 millones de fallecidos en su primer año. No pretendo comparar cifras, porque el contexto en el que se desarrolló fue completamente distinto, pero conviene remarcar lo siguiente: hemos necesitado 100 años para que una enfermedad que en su origen fue letal ahora sea un cuadro más o menos benigno, y sobre todo una enfermedad controlable. 100 años. Y ahora pretendemos en 1 año, controlar un fenómeno parecido. Y hay un montón de ejemplos, de procedimientos y tratamientos que ahora vemos como absolutamente normales que antes no existían.

  • Desde 1846, empleo de anestésicos en intervenciones quirúrgicas.
  • Desde 1928, empleo de antibióticos.
  • Desde 1942, empleo de anestesia epidural en partos

En definitiva, seamos pacientes y considerémonos afortunados, porque en un año se ha conseguido un avance que antes implicaría años y años de investigación. Y lo que ahora nos parece de los más normal y rutinario, también tuvo un principio con sus defectos y con sus riesgos.

3º.- Efectos adversos. Los medios de comunicación nos bombardean con noticias relacionadas con complicaciones incluso fallecimientos asociados a la aplicación de una de las vacunas actualmente disponibles. Conviene en primer lugar pedir a los medios de comunicación rigor y precisión en sus noticias. Es decir, del mismo modo que se aporta la INCIDENCIA ACUMULADA por 100 mil habitantes, se debería informar del total de dosis aplicadas en el mundo, con el fin de poder valorar la incidencia de dichos casos. En segundo lugar, debería explicarse la importancia de efectuar un adecuado análisis del riesgo, y esto es sobre todo aplicable a quienes nos dirigen, es decir ponderar las ventajas y los inconvenientes de no continuar con las vacunaciones considerando la situación de emergencia en la que vivimos. Y así ha sido siempre, y no sólo en el campo de la medicina sino también en la aviación por ejemplo. A continuación se representa un gráfico que compara el incremento en el número de viajeros en avión desde 2008 y los accidentes ocurridos…cada accidente es una tragedia…pero si cuando arrancó la aviación ante el primer accidente no hubiéramos continuado mejorando y perfeccionando su uso hoy día los viajes no serían como los conocemos.

Tabla 1

4º.- Continuando con los efectos adversos, el siguiente enlace se corresponde con la AGENCIA ESPAÑOLA DEL MEDICAMENTO https://cima.aemps.es/cima/publico/home.html aquí podemos hacer la consulta de cualquier medicamento que habitualmente empleamos en casa, tanto para un simple dolor de cabeza como para los procesos más complejos. Voy a destacar uno, muy conocido y que seguro todos hemos utilizado en alguna ocasión: en el prospecto del PARACETAMOL de 650mg elaborado en diciembre de 2015 dice: “…puede dañar el hígado a dosis altas o en tratamientos prolongados. También pueden aparecer erupciones cutáneas y alteraciones sanguíneas. Se han notificado muy raramente casos de reacciones graves en la piel” pero seguro que cuando tenemos un dolor de cabeza tranquilamente acudimos a nuestro botiquín, cogemos una pastilla y nos la tomamos… ¿podemos afirmar que nosotros no seremos uno de esos “casos raramente notificados”?

Lo deseable es que los medicamentos tengan el menor número de contraindicaciones y por supuesto el menor número de efectos adversos, pero eso sólo se consigue con el conocimiento científico y con el uso. Desde los primeros antibióticos hasta los actuales de nueva generación, se ha progresado enormemente y se continúa progresando y poco a poco se consiguen medicamentos más precisos y más eficaces. Así ha sido y así será.

5º.- El último gran boom que han descubierto nuestros periodistas es el de las cepas y nuevas variantes. Cada día una nueva noticia, cuanto más espectacular mejor. Cepa británica, cepa sudafricana, cepa californiana. Varios ejemplos.

Todos hemos oído hablar de Salmonella spp…y sobre todo en verano. Bueno pues ahí va una relación de los distintos serotipos (apellidos para entendernos que puede tener Salmonella spp), 24 distintos.

Tabla 2

Y a continuación otro ejemplo…hace un par de años más o menos hubo una crisis alimentara importante por intoxicaciones por Listeria spp. Bueno pues en esta tablita se puede comprobar como para la especie de Listeria que más nos preocupa hay varias serovariedades.

Tabla 3

Es decir, para una misma bacteria hay pequeñas diferencias que las distinguen, diferencias que a veces son mínimas pero bastan para identificarlas de manera distinta.

¿Qué significa todo esto?

Pues en primer lugar, que no es nada nuevo para la medicina, o para los virólogos o para los microbiólogos el hecho de que un virus o una bacteria tenga distintas cepas. Los virus y las bacterias mutan, se adaptan al medio, se adaptan al hospedador, al hombre. Y en esas adaptaciones, a veces se perfeccionan haciéndose más contagiosos, o más letales pero otras veces pierden eficacia.

Este comportamiento, no ayuda al discurso de los políticos, porque destruye sus afirmaciones a veces tan triunfalistas, o sus medidas a veces tan poco contundentes. Los patógenos, se comportan de otro modo, y eso significa que las medidas deben ser a veces más dinámicas, más capaces de adaptarse al momento o más duras y contundentes. Porque las mutaciones, la aparición de cepas nuevas está íntimamente relacionada con la presencia del patógeno en el medio. Podría servir el siguiente ejemplo. Si a un niño lo encerramos en casa y no se relaciona con nadie, sólo aprenderá lo que le enseñen sus padres, sus habilidades sociales serán muy limitadas pero si ese niño se relaciona con otros, adquirirá habilidades sociales y por ejemplo tarde o temprano aprenderá “palabrotas” que en casa no le enseñan. Los virus y las bacterias actúan igual, si tienen la oportunidad de diseminarse libremente y de contactar con otros virus y otras bacterias, podemos decir que “aprenden” por eso si se quiere evitar que aparezcan nuevas cepas hay que limitar los contagios, por tanto hay que limitar los contactos.

Conclusión, la situación no es fácil, la situación es grave y puede ser muy grave si no actuamos con responsabilidad. Pero también hay que alejarse de los mensajes tremendistas y espectaculares de algunos medios. En una crisis de este tipo, acudamos a los expertos y escuchemos con atención a los expertos. Y entendamos que esta crisis ha puesto patas arriba nuestra forma de entender el aquí y el ahora. Esto es una carrera de fondo y las soluciones mágicas no existen. Si lo entendemos será mejor, de todos modos el virus nos lo va a recordar siempre.