Con mas de 40 años, a pesar del drenaje inicial tan sólido e importante, acusa un desgaste difícil de mantener en la situación actual.
Mediados de la década de los 70, se atisbaba ya los importantes cambios que se han ido sucediendo, la Corporación Municipal, entonces presidida por Francisco Manzanares, gestionó la dotación de terrenos primero y la construcción de una instalación deportiva de la que carecía la ciudad, para la actividad que ya se estaba desarrollando en aquellos momentos.
Se había recuperado el fútbol en competiciones oficiales años atrás, con Evilasio Martínez, desde la desaparecida obra Educación y Descanso, como agrupación deportiva, fomentando, principalmente la cantera. Se había jugado en grupos de empresa y a través entonces de la federación madrileña se competía. Además los deportes populares por mediación de Jorge Berlanga y con el Club Polideportivo Tarancon, otras disciplinas deportivas minoritarias. Pero a pesar de tanta actividad y creciendo el numero de practicantes, no así de clubes que concentraba las diferentes disciplinas el Club Polideportivo, solo el emblemático campo San Isidro, las canchas de la entonces OJE y los patios de los colegios, acogían esa actividad, cada vez mas intensa.
Se dotó a Tarancon de un Estadio deportivo, con un césped natural al que se mimó durante al menos tres años después de la siembra del mismo. Se trato de tal manera quedando al cuidado de Julián Guerrero, que durante muchos años era el orgullo de instalación para Tarancón y envidia de numerosos clubes de la zona centro. Se media la forma de utilización, los tiempos de entrenamiento y el como pisar el terreno de juego, el césped, si había llovido o nevado, las heladas, todo eran cuidados adecuados para que no se dañara el terreno de juego, en el que todos querían poder practicar el balompie.
Finalizadas las obras, sembrado el césped ya en 1975, si la memoria no nos falla, los primeros encuentros fueron esporádicos y en amistosos sobre el mismo. A beneficio de Las Hermanas de San Vicente de Paúl un partido entre viejas glorias, o a beneficio de los damnificados de las inundaciones de Valdepeñas 1979. Entre tanto el equipo federado jugaba en el campo de San Isidro, hasta el ascenso, entonces a preferente 1980, que se empezó a utilizar por la todavía Agrupación Deportiva Tarancón.
En principio se doto de la tribuna con una visera simple, las pistas de tierra y el bar. En 1980 llegaron las pistas de tenis y el frontón para estos dos deportes. Poco a a poco se habilitaron espacios en diferentes zonas sobre tierra para los juegos populares. Pista de barra castellana, junto al bar, de tángano o caliche, de petanca… y hubo interesantes competiciones.
Posteriormente se mejoró la tribuna cerrando una parte para cabina de megafonía y posibilidad de instalar teléfonos, para llevar en directo encuentros. Se puso visera a la cubierta de tribuna, por cuanto el sol pega de frente, bajando lo que era posible para no perder visibilidad los espectadores de arriba y la propia cabina.
Con la presidencia de Francisco Cantarero se procedió a la dotación de instalación eléctrica en el terreno de juego, las cuatro torretas. El equipo en Tercera División ya en su segunda etapa como Agrupación Deportiva. Se construyó la grada bajo las cuales se dotó de vestuarios para emergencia y posibilidad de utilizar para otros deportes e incluso la escuela que comenzaba a iniciar su actividad.
Gracias a la gestión de los aficionados al Tiro con Arco en general y en particular de Javier Zarco, ante los buenos resultados de este deporte, aprovechando una visita del entonces presidente de la Junta Jose Bono a la Peña el Mosto, se solicitó ayuda para tener donde entrenar en invierno. Se acondicionó y se construyó la sala de tiro con arco.
Pero sin duda la mayor remodelación llegó en 2009/2010, cuando concedida la construcción de pistas de atletismo de tartan a Tarancón, comprobado que las que había de tierra no daba la cuerda para su homologación, había que buscar terrenos y estos, para las posibilidades municipales no estarían al alcance de llegar a pie desde cualquier punto. Gracias a la gestión del entonces Alcalde, Raúl Amores y la generosidad del club Atletismo Tarancon y su presidente Raúl Cantarero, solicitado a la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, siendo director General de Deportes Roberto Parra, se cambio la obra por remodelación de instalaciones deportiva, esa construcción de las pistas de atletismo. Se hizo la remodelación del campo San Isidro dotando de césped artificial. Se construyeron las pistas de atletismo con la misma cuerda que tenían, no podía ampliarse para su homologación e inició la construcción de pistas de padel, a la vez que remodelaron los vestuarios bajo tribuna.
Junto a ello, campo de césped artificial de Fútbol siete, pista polivalente de cemento y equipacción básica.
Se ha perdido espacio para juegos y deportes populares, pero a su vez estos dejaban de practicarse entre los aficionados (barra, petanca, tángano…) y ha llegado otra sala que no tiene destino fijo todavía, porque para gimnasio se queda pequeña, pero se pueda dar utilización.
Además se ha dotado de sede al ahora Club Deportivo Tarancón, remodelado taquilla y servicios. Cuenta también con sala para material del servicio de la instalación, así como material del CD Tarancón, habilitando sala de prensa un espacio y el Club Atletismo Tarancón cuenta otra sala, además de colchonetas para saltos.
Es una digna instalación, orgullo durante décadas para la Tarancón, elogiada por cuantos clubes, han sido muchos e históricos, incluido el Atlético de Madrid que en la década de los 80 elogiaban el terreno de juego. Clubes como Alcorcón, Getafe, Móstoles, Carabanchel, Alcalá, Pegaso, Puerta Bonita, Moscardó, Real Madrid Castilla, etc. de aquel grupo V de la Tercera división de aquellos años, no disponían de instalaciones como el Estadio Municipal, pero mucho menos de terreno de juego de césped natural como el del mismo. Pero claro, el tiempo no pasa en balde, además de haber incrementado la actividad también. Por mucho que se trabaje y lo hacen los servicios municipales, el terreno de juego actualmente, lo denuncian todos los entrenadores que pasan por el mismo, el último Diego Merino del Toledo, junto al local Jorge Cañete, no se puede hacer el juego que proponen los equipos, porque no se puede controlar adecuadamente el balón. Estamos en Tercera División, se ha impuesto el césped artificial que tiene una vida determinada durante la cual los elementos climáticos no se acusan como en el césped natural, que en su momento era lo mas, lo mejor. Hay ya un terreno irregular que necesita su rehabilitación y aun con las mejoras para el riego que se hicieron en su momento, es evidente que necesita actuaciones urgente para dar una solución a la altura de lo que la propia categoría de los equipos demandan.
Son las administraciones, los técnicos quienes pueden decir, en una nueva siembra o cambio de césped a artificial, pero la actuación es urgente ahora que en pocas semanas llegaremos a completar la temporada futbolística tan atípica y actual.

