Llega la campaña de la Renta

Llega la campaña de la Renta

(Artículo de Manuel Valencia Alonso)

Como todos los años, al principio de la primavera, viene el Fisco a pedirnos cuenta de nuestras miserias; como si no hubiéramos purgado suficientemente nuestros pecados en la Semana Santa.

            La campaña de la renta, suscita todo tipo de sensaciones en la mayoría de los sufridos contribuyentes; en función del resultado de la declaración resultante. Hay quienes se alegran porque les sale negativa, como al que le toca el reintegro en la primitiva —Pero hombre de Dios, le sale a devolver, porque ha pagado de más—, otros se cabrean como monas en celo, porque le sale a pagar un “pastizal”; — ¿Cómo es posible con la…. de dinero que gano?—  los más avispados, se alegran de que por fin ha prescrito el año 2021 —con la de cosas “raras” que había metido en esa declaración—, y los más activistas se acuerdan de los padres de nuestros queridos gobernantes, viendo los innumerables casos de corrupción que, casual o intencionadamente —me da igual— están en el candelero.

            A decir verdad, poco tenemos que hacer, ya que Hacienda sabe todo sobre nosotros; espero que sólo de nuestra economía, porque si no estaríamos aviados. Cuando pulso el botón de “acepto”, siempre me vienen a la memoria, otros momentos acongojantes y no siempre satisfactorios de mi vida. Deben entender nuestros “queridos” gobernantes que, con la que está cayendo; con las previsiones pesimistas en la economía y los incontables casos de corrupción, que ahora se juzgan y otros que seguro se están larvando; no tengamos el mejor talante.

            Si ya sé que los impuestos son necesarios para mantener el “estado del bienestar” y hacer frente a nuestros compromisos internacionales; pero una cosa es esto y otra es que nos sintamos felices y orgullosos de pagar. Pues no, lo hacemos porque es una obligación y ¡ya está!