Otro edificio que se nos “cae”, no es rico en estilo y arquitectura, pero si esta cargado de nostalgia, añoranza y pequeñas historias y esta ubicado en el casco antiguo, las Escuelas Parroquiales y el Bar de Cordones

Otro edificio que  se nos “cae”, no es rico en estilo y arquitectura, pero si esta cargado de nostalgia, añoranza y pequeñas historias y esta ubicado en el casco antiguo, las Escuelas Parroquiales y el Bar de Cordones

(Artículo de Jesús Gabaldón Navarro Cronista Oficial de Tarancón)

Ubicadas junto al Cine Parroquial, demolido hace mas de tres décadas ¿correrá la misma suerte?

         Se perdió el edificio colindante que formaba parte de la unidad de construcción a buen seguro, la Casa Sevilla, que llego a albergar hasta la academia de música, con su patio de columnas. Se alzó el cercado, quitando el enrejado que cerraba el patio del colegio, a su vez pista deportiva y quedaron encerradas las dos aulas de las populares “Escuelas Parroquiales” que desde la década de los 40 y hasta últimos de los 60, quizá algún años de los 70, prestó servicio de educación y formación de decenas de jóvenes de ambos sexos. Entonces, los chicos en el aula de abajo, con D Jose Luis Patón, arriba las chicas con Doña Inmaculada Villaescusa, la “Srta Dita”. Del primero, no tenemos noticias, marchó a Cuenca, seguro que no está entre nosotros, de la segunda actualmente en la Residencia San Ramón y la Milagrosa, tras derrumbarse su casa en la Plaza de la Constitución. Esta profesora, primera mujer concejala en el Ayuntamiento de Tarancón, pasó desde esas Escuelas Parroquiales a incorporarse a la Escuela Pública, entonces Colegio Ruiz Jarabo, actual Duque de Riánsares.

El edificio, la parte escolar debió habilitarse en los años 40 con esas dos aulas, promovido como su nombre indica por la Parroquia. Situado estratégicamente junto a la Plaza del Mercado (actual Ayuntamiento) y la Constitución en la calle Cruz de la Oliva. Junto al mismo, la recordada Casa del Joven, centro de reunión de la juventud de la época y de donde salieron algunos movimientos asociativos culturales, artísticos y como no, parroquiales, como el Cine de tan gratos recuerdos también inaugurado 1955,  demolido hace más de tres décadas, solo ha servido para ampliar espacios en la Plaza del Ayuntamiento y aparcar vehiculos….

En los bajos, un bar que fue reconocido en toda la comarca, pueblos de la provincia de Madrid y Toledo y la provincia, en la capital era súper popular en muchos círculos que hacia que los viajes a Tarancón, fuera recomendable la visita al “Bar Cordones”. Regentado por un taranconero de pro, que dejó el servicio del Casino Nuevo para poner en marcha el Bar de la Amistad, el Bar Cordones que Jesús Ramírez Llanos popularizo, entre otras con sus “ensalada de cojón de mico..” por su cocina que dirigía que acierto la esposa,

Durante muchos años, se convirtió en un referente de la hostelería de Tarancón, con sus raciones de todo tipo. Por supuesto un punto estratégico del casco antiguo, que cierto se comenzaba ya a deshabitar a transformar.

El edificio de las Escuelas Parroquiales, pasó  a ser propiedad de los Padres Somascos en la década de los 80, que vallaron además con una altura poco habitual el patio de recreo y se perdió la Casa Sevilla. NO hace mucho nos lo recordaba Mariano Collado con sus acuarelas realistas del Tarancón antiguo, gran artista y mejor persona que cada jueves nos acerca un Tarancón “remozado” y “colorista” de su casco antiguo. Tras ese muro, no tenemos noticias de lo que se pudo hacer y en que se utilizaba, pero ahora si podemos observar desde la calle Cruz de la Oliva, una parte del mismo, que se cayo y se ha repuesto con una chapa y por encima de la misma, las aulas con alguna grieta que puede llevar peligro de derrumbe. Un estado además que por su abandono, como ocurre con el edificio que es de construcción posterior, donde estaba la Casa del Joven y Bar Cordones, comienza a presentar un estado de semi ruina.

Ahora que parece que el edificio de los Somascos, ya tiene nuevos dueños, puesto que es posible que las Escuelas Parroquiales formen parte del “paquete inmobiliario”, bueno seria que se tomara cartas en el asunto, hubiera interés, ante todo para  evitar que pueda haber un accidente por derrumbe y luego que se rehabilite de forma que no se pierda mucho el valor sentimental que pueda tener para centenares de hombres y mujeres que han conocido los buenos momentos de estos edificios, tanto en la educación (escuelas) como el ocio y tiempo libre (Casa Joven) Bar  Cordones y el ya casi olvidado Cine Parroquial…

Nunca es tarde, si la solución llega…. así que manos a la obra, que no siga siendo pasto de la piqueta, sin mas.