(Artículo de Jesús Gabaldón Navarro Cronista Oficial de Tarancón)
Ya se ha hecho en un par de ocasión, al menos. En la década los 40 del pasado siglo y la primera del actual XXI.
Ahora que parece que contamos con algún grupo de jóvenes que están demostrando interés por la historia más reciente de la ciudad. En pleno celebración del I Centenario de la Declaración como Noble Ciudad. Que tienen preparación e incluso medios adecuados, nos preguntamos si sería posible la recuperación de las “animas”, esa hermandad que los que superamos ya los sesenta, recordamos, posiblemente algo vagamente, en la primera semana de Noviembre, recorría las calles de la ciudad. Con su vestimenta negra, gorro con la calavera, lanza en mano y al ritmo del bronco redoble del tambor, recogiendo “limosna” para luego hacer una subasta el primer domingo de este mes de noviembre y sufragar misas para las “ánimas del purgatorio” que se celebraban durante todo el mes de noviembre.
Al parecer se creó hacia el siglo XVII, luego desaparecieron, como otras tantas tradiciones y movimientos, para en la década de los cuarenta, en la alcaldía de D. Manuel de la Ossa recuperar y mantenerse durante unos 30 años y de nuevo desaparecer.
Hacia 2009, con la creación de la Asociación para la Recuperación de las Tradiciones, una de las primeras en recuperar, fue precisamente las ánimas que en años precedentes se había intentado recuperar. Se dotó de la uniformidad, tal como se recordaba de la los años 40, 50 y parte de los 60 y de igual manera se salia “pidir”, porque “semos las ánimas” decían, dado que la hermandad la formaban recuerda D. Manuel de la Ossa “personas humildes, sencillas” de la ciudad.
Durante, al menos tres años seguidos, si la memoria no nos falla, ademas de los desfiles para pedir por las calles, se celebró el primer domingo de noviembre la “subasta” de los productos en la Plaza del Ayuntamiento e incluso en una ellas por la lluvia se llevó cabo en el salón de Plenos del Ayuntamiento. En este caso en esos años, la recaudación, al menos una parte tambien se destinaba a los colectivos socio sanitarios de nuestra ciudad.
Tal era la implantación en ese recuperación de los años 40, que nuestro ilustre pintor Emiliano Lozano, lo dejó plasmado en un lienzo que se puede ver en el salón de actos del Ayuntamiento, así como numeroso dibujos del mismo autor. Ademas en algunos establecimientos podemos ver alguna foto y dibujos relacionados con las ánimas, sus almonedas, subastas, etc.
Dejó la Asociación de tener actividad y depositaron los uniformes y demás útiles al parecer en el Ayuntamiento, por si algún día, alguien decidiera recuperar. ¿Se llevara a cabo la recuperación”
Pero qué son y el por qué esta tradición de las ánimas, que muchos todavía recuerdan en estas fechas.
Según algunos textos, “La Conmemoración de los Fieles Difuntos, popularmente llamada Día de Muertos, Día de las Ánimas o Día de los Fieles Difuntos, es una celebración cristiana que tiene lugar el 2 de noviembre”
Al parecer, Las ánimas del purgatorio son los espíritus de aquellas personas que estuvieron en nuestro plano terrenal alguna vez, han fallecido y para entrar al cielo deben purificarse, nuestras oraciones por ellas ayudan en dicho proceso, por lo que, en agradecimiento, estás animas suelen cumplir las peticiones de aquellos devotos que han rezado por ellas. Hay quien incluso suele asegurar que éstas Suelen tener alguna deuda o promesa que no cumplieron en vida y andan vagando en forma de energía sin encontrar la total liberación.
También se dice y existe la creencia de que .
Las almas del purgatorio necesitan oraciones, Misas, rosarios, sacrificios… Ya que ellas no pueden hacer nada por quitarse tiempo de permanencia en el purgatorio. Por lo que tenemos que ser nosotros, los que aún vivimos en la tierra los que podemos hacer que ese proceso de purificación sea más liviano.
Sobre estas y otras creencias, desde siglos se viene celebrando las ánimas y dio lugar a la creación de cofradías y hermandades en diferentes puntos, como ocurrió en Tarancón.
Aquí comenzaban su recorrido en el día de Difuntos para terminar el primer domingo del mes de noviembre que además, como toda fiesta que se precie tenían su plato gastronómico, que aquí era las “puches”, o “gachas de leche”, que seguro que en algún domicilio todavía se toma de cena ese día.

