Tarancón a través del anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración (VII): servicios. Correos y telégrafos

Tarancón a través del anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración (VII): servicios. Correos y telégrafos

(Artículo de Juan Peñalver Alcázar)

Tomando como siempre, el Anuario, como punto de partida voy a tratar de presentar ahora los datos más curiosos y destacados que he sido capaz de recopilar a través de fuentes como Gaceta de Madrid, Historia de la telegrafía óptica en España, El nacimiento de la Telecomunicación en España y Telégrafos: un relato de su historia centenaria todas ellas publicaciones de Sebastián Olivé y la web www.telegrafistas.es  para un lapso de tiempo de 1830 a 1910, es decir no hace todavía 200 años.

En nuestro documento de referencia, se recoge la siguiente información relativa a CORREOS y TELÉGRAFOS.

AÑO ADMINISTRACION DE CORREOS ADMINISTRACION DE TELÉGRAFOS
1881 – 1882 CELESTINO MUÑOZ
1885 – 1887 DOMINGO MORALES (jefe)
1888 LUCERO MARTÍNEZ (jefe)
1894 JESÚS SAEZ DOMINGUEZ
1897 JESÚS SAEZ DOMINGUEZ (jefe)
1898 – 1903 JESÚS MUÑOZ (jefe)
1904 ÁNGEL SOLANA (jefe)
1905 JUAN MIÑANA (jefe) ÁNGEL SOLANA (jefe)
1906 JUAN MIÑANA (jefe) ÁNGEL SOLANA (jefe)
1908 JUAN MIÑANA (jefe) JESÚS MUÑOZ (jefe)
1909 JUAN MIÑANA JESÚS MUÑOZ (jefe)
1910 Según Gaceta de Madrid de 28/03/1925 desde el 1/07/1910, ABUNDIO MARTÍNEZ BENITO figura como portero segundo siendo el 387 del escalafón.
1911 JUAN BERNARDO LOZANO (administrador) JESÚS MUÑOZ (jefe)

¿Cómo era la administración de Correos en los años que comprende este Anuario? ¿Cuáles eran los servicios de los que contaban nuestros abuelos y bisabuelos? En torno a este período para el servicio de Correos destacamos dos regulaciones en 1898 y en 1909.

En la Gaceta de Madrid del 11 de junio de 1898 se recoge un Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento para el régimen y servicio del ramo de Correos que comenzará a regir el día 1 de julio de 1898. En este documento se establece que el correo se encarga de recibir, transportar y distribuir cartas, tarjetas postales, periódicos, impresos de todas las clases, papeles de negocios, muestras de comercio y medicamentos, cartas con valores declarados o con fondos públicos y objetos asegurados. Existían una serie de excepciones en cuanto al monopolio que ejercía Correos, estas excepciones incluían por ejemplo: las cartas de presentación abiertas y llevadas por los interesados, las cartas que circulan entre dos poblaciones no enlazadas por el servicio de Correos, las cartas que envíe un particular por medio de persona destinada a su propio servicio, la correspondencia que circula por el interior de las poblaciones y la correspondencia que sea conducida por los ferrocarriles o por otras empresas de transporte terrestre o marítimo siempre que se refiera exclusivamente al servicio de los mismos, la correspondencia procedente de puntos donde no se expendan sellos de correos que se conduzcan a otros para su franqueo y la correspondencia franqueada que se lleve a las oficinas de Correos o que haya sido retirada de las mismas y los periódicos sueltos que no lleven dirección escrita y los que llevándola estén destinadas a circular por el correo o hayan sido ya transportados por éste.

Así mismo se establece que en todas las oficinas del ramo habrá uno o varios buzones para la recepción de la correspondencia ordinaria, estando expuestas al público las tarifas vigentes y un cuadro en que se expresen las horas de entrada y salida de los correos, las de recogida y distribución de la correspondencia, la de imposición de certificados y los demás servicios que se prestan en las oficinas. Deja bien claro, que las llaves de los buzones deben estar custodiadas por los empleados de Correos y que sólo ellos pueden manipular la correspondencia. En cuanto al reparto, atención a lo que indica el real decreto la correspondencia con las señas del destinatario será entregada en el domicilio de éste, bien al mismo o bien a individuos adultos de su familia o servicio. Debiendo abonarse al cartero distribuidor 5 céntimos de peseta en metálico. Si se tratara de un paquete de peso superior a 500gr también debía abonarse esos 5 céntimos de peseta, aunque no será obligatorio su transporte para los carteros de las poblaciones, pero sí pasar aviso al destinario. Estos 5 céntimos que se abonaban determinaban la existencia de carteros distribuidores, porque su sostenimiento se aseguraba con estos 5 céntimos.

En la Gaceta de Madrid del 17 de junio de 1909 se publica la Ley por la que reorganizan los servicios de Correos y Telégrafos. Y establece que habrá administraciones principales en las capitales de provincia y estafetas dependientes de aquellas a cargo del Cuerpo de Correos en todas las cabezas de partido judicial, en las poblaciones que excedan de 5000 habitantes y las demás que por razón del servicio se juzgue necesario. Para las poblaciones de más de 500 habitantes se crearán agencias que se convertirán en oficinas servidas por funcionarios de Correos. Se efectuarían concursos en la propia localidad para elegir al agente de estos puestos.

El transporte del correo entre las localidades se podría efectuar por medio de automóvil, carruaje, bicicleta, a caballo o por peatones. Con respecto al transporte de la correspondencia a caballo he localizado la convocatoria de la subasta convocada para cubrir el servicio entre TARANCÓN – MOTILLA DEL PALANCAR y TARANCÓN – QUINTANAR DE LA ORDEN. Los pormenores de estas subastas se recogen en las siguientes publicaciones de la Gaceta de Madrid, 5 de febrero de 1891 y 6 de junio de 1915 en el caso de TARANCÓN – MOTILLA y 29 de septiembre de 1879 y 11 de abril de 1904 en el caso de TARANCÓN – QUINTANAR.

·         TARANCÓN – MOTILLA: en ese intervalo de 24 años entre ambas subastas, cambiaron algunas de las condiciones establecidas, por ejemplo, en 1891 se indicaba que el tipo máximo de remate será el de 6000 pesetas, pero en 1915 se redujo a 4294 pesetas. Mientras que la convocatoria de 1915 especifica los aspectos administrativos de la subasta indicando que las condiciones del pliego pueden consultarse en las administraciones de Cuenca, Tarancón, Valverde del Júcar y Motilla en 1891 se hace más hincapié en los requisitos de los interesados, exigiendo una certificación emitida por el alcalde del pueblo donde resida el interesado donde conste su aptitud legal, buena conducta y que cuente con los recursos para desempeñar el cargo público, debiendo presentar un depósito en concepto de garantía de 600 pesetas.

·         TARANCÓN – QUINTANAR: Del mismo modo, en 1904 la convocatoria es bastante escueta, se indica que el tipo máximo será de 1500 pesetas anuales pudiéndose consultar el pliego de condiciones en los Gobiernos Civiles de Toledo y Cuenca, así como en las oficinas de correos de Cuenca, Toledo, Tarancón y Quintanar de la Orden, celebrándose la subasta a las 17:00h del 12/05/1904 en la Dirección General de Correos y Telégrafos. Sin embargo, en 1879 se especifica: el contratista se obliga a conducir a caballo diariamente de ida y vuelta desde Tarancón a Quintanar toda la correspondencia y periódicos que le fueren entregados sin excepción de ninguna clase, distribuyendo los paquetes certificados y demás correspondencias, dirigidos a cada pueblo del tránsito, recogiendo los que de ellos partan a otros destinos”. Se calcula la distancia entre ambos pueblos en 38kms indicándose que dicho recorrido debe efectuarse en 8 horas y 40 minutos siguiendo siempre el itinerario marcado por la Dirección. Y añade por los retrasos cuyas causas no se justifiquen debidamente pagará el contratista en papel de multas la de 5 pesetas por cada cuarto de hora y a la tercera falta podrá el Gobierno rescindir el contrato. En cuanto a los requisitos que debían cumplir los solicitantes se indicaba que es condición indispensable que los conductores de la correspondencia sepan leer y escribir y deberán disponer del número suficiente de caballerías mayores situadas en los puntos más convenientes de la línea.

            ¿Pero y el telégrafo? Hasta 1905 no se nos identifica a un responsable de la administración de telégrafos, en las publicaciones que se han mencionado anteriormente se explica muy bien todos los pormenores y polémicas que existieron en torno a la organización del cuerpo de Correos y de Telégrafos. Tenemos una regulación de 1891 que nos explica cómo se organizaban las estaciones telegráficas, no he encontrado a cual de estas se ajustaba la estación de Tarancón.

PERMANENTES, servicio constante de día y noche. A cargo de personal facultativo con un número determinado de temporeros de uno u otro sexo de acuerdo a las necesidades del servicio.
SEMIPERMANENTES, desde la apertura del servicio general hasta las 12 de la noche.
DE DÍA COMPLETO, desde la misma apertura hasta las 21:00h de la noche. Un oficial con 1 o 2 temporeros que deben pertenecer siempre que sea posible a la familia del oficial.
DE SERVICIO LIMITADO PROLONGADO, desde las 9:00h de la mañana hasta las 11:00h de la misma y desde las 15:00h a las 18:00h. Los domingos desde la 9:00 a las 12:00. Un oficial con 1 temporero cuyo nombramiento recaerá en un individuo de la familia de aquél siempre que esto sea posible.
SERVICIO LIMITADO Auxiliares permanentes de la categoría que corresponda a su importancia.

En todo caso el telégrafo debió llegar a Tarancón en torno a 1857, ya que fue el 9 de junio de ese mismo año, cuando entra en servicio la línea MADRID – CUENCA, con una longitud de 158kms, ejecutada bajo la dirección del ingeniero J. Ruiz Quevedo y que tuvo un coste de 40165,76 reales. Esta línea desde su planificación a través de la Ley del 22 de abril de 1855 sufrió algunos cambios ya que inicialmente estaba prevista que para su realización se aprovechara la línea de ferrocarril MADRID – ALMANSA y se sacara un ramal hacia Cuenca desde Socuéllamos. Sin embargo, finalmente se optó por aprovechar la carretera MADRID – VALENCIA y por tanto dirigirla hacia Tarancón. En este caso la estación de Tarancón quedó supeditada a la de Cuenca. En una carta telegráfica de España de 1867 se puede consultar esta línea MADRID – CUENCA con su conexión en Tarancón.

Pero antes de la telegrafía eléctrica, en Tarancón se disponía de otro medio de comunicación, para mí ha sido toda una novedad, me refiero a la telegrafía óptica. El telégrafo óptico se inventó en Francia a finales del siglo XVIII y constituye el antecedente de la telegrafía eléctrica. Los primeros diseños se conocen como telégrafo de Choppe y telégrafo de George Murray.

Será a través de la Real Orden de 1 de marzo de 1844 cuando se apruebe en España la construcción de una red de telegrafía óptica para conectar todas las capitales de provincia, siendo su promotor José María Mathe Aragua. Su diseño constaba de un bastidor divido en tres cuerpos verticales. El central alojaba un cilindro o indicador que se desplazaba verticalmente al ser accionado por una polea denominada volante marcando hasta un total de 12 posiciones distintas según quedar alineado con las franjas horizontales que dividían los dos cuerpos laterales. Diez de las posiciones se hicieron corresponde con las cifras del 0 al 9 y las dos restantes se asignaban funciones identificadas con la letra X (repetición) y M (error). La operación para separar dos signos o frases, se denominaba arriada y consistía en ocultar el indicador a la vista, alojándolo en la parte superior del dispositivo. En un lateral se situaba una bola, cuyo desplazamiento avisaba a los torreros de incidencias en el servicio, como por ejemplo averías, niebla o ausencia de respuesta de una torre a otra.

Esta red seguía un modelo radial que partía de Madrid y pretendía mejorar la comunicación entre el Ministerio de la Gobernación y los gobernadores civiles de cada provincia, de hecho, siempre tuvo un carácter oficial, ya sea en el plano militar o político, no siendo aplicado por ejemplo a la actividad económica del país. Se proyectaron un total de ocho líneas telegráficas, pero finalmente sólo se construyeron tres: LÍNEA 1, MADRID – IRÚN; LÍNEA 2, MADRID – BARCELONA y LINEA 3, MADRID – CÁDIZ.  A nosotros nos interesa esa línea 2 (que por cierto es la línea que mejor conservación presenta actualmente, existiendo restos prácticamente de todas las torres, ver https://www.lasnoticiasdecuenca.es/provincia/mayor-conjunto-torres-telegraficas-civiles-del-pais-esta-cuenca-61898 ) a pesar de que la idea original era conectar Madrid con Cataluña a través de Valencia, lo cierto es que desde finales de 1849 sólo funcionó de manera regular el tramo Madrid – Valencia, compuesto por un total de 30 torres, será a partir de esta línea cuando en 1850 se construya un ramal enlazaba Tarancón con Cuenca que mantendrá en funcionamiento hasta 1855. En esta línea número 2, existían un total de nueve comandancias siendo una de ellas la de Cuenca capital.

Estas torres debían situarse unas de otras a una distancia inferior a las 3 leguas (unos 16,714Km) y nunca superior a las 2 leguas (11,144Km) siendo emplazadas en lugares elevados (de hecho, muchas de ellas están sino próximas casi coincidente con los vértices geodésicos) siguiendo el trazado de las carreteras, próximas a las poblaciones y evitando parajes deshabitados. En las poblaciones y capitales de provincia se aprovecharían edificaciones como torres de iglesias u otros edificios que por su altura fueran fácilmente visibles. En algunas ocasiones pueden tener el aspecto de fortificaciones. El personal encargado de su funcionamiento era principalmente militar y cada torrero debía observar a vanguardia y retaguardia de manera constante para poder localizar las señales que le llegaran. Si recibía una señal desde la torre anterior debía verificar que el siguiente torrero estaba disponible. Entonces anotaba el mensaje recibido y a continuación lo repetía a la siguiente torre. De este modo los despachos avanzaban a lo largo de toda la línea, lógicamente la ausencia del torrero suponía la interrupción del mensaje. Todos los despachos telegráficos se encontraban en lenguaje cifrado, correspondiendo el cifrado y descifrado de los mismos al personal facultativo, los comandantes y ayudantes.

Según Jesús López Requena, autor de la publicación Líneas de telegrafía óptica en la provincia de Cuenca la torre ubicada en Tarancón, era la número 10 y en cuanto a su ubicación cita a tres autores: Marino Poves, Manuel de la Ossa y a Torres Mena que coinciden en que la torre se encontraba en la parte más alta del cementerio donde antaño estaba ubicada la ermita de Santa Marina. El hecho que determinó la existencia de esta torre en Tarancón son las largas estancias en nuestra localidad de Don Agustín Muñoz y su mujer la Reina María Cristina.

Pero en relación con los servicios de comunicaciones podemos retroceder un poco más. Ya comenté en la entrega dedicada al transporte por carretera el documento denominado «Guía general de correos, postas y caminos de España, con un mapa itinerario de la Península», formada por el brigadier de infantería Francisco Xavier de Cabanes y publicada en 1830. El autor justifica su trabajo diciendo: “La utilidad de una Guía General de Correos, Postas y Caminos es bien notoria. No sólo los empleados por el Gobierno en sus oficios centrales y de provincia se proporcionan con ello una multitud de datos precisos para la aplicación breve y exacta de una buena parte de sus trabajos, sino es que el magistrado, el militar, el comerciante y cualquier particular pueden hallarse en muchos casos que les sea utilísima esta obra” y ciertamente la obra lo consigue porque se recoge información de: tarifas de los precios del porteo y certificación de cartas en las demarcaciones de los diferentes sellos según su peso y procedencia – un itinerario general de España – varios itinerarios particulares para viajeros en posta desde Madrid a las capitales de los diversos Estado de Europa – valor en reales de vellón de las monedas más usuales de las potencias europeas y la correspondencia de las medias itinerarias usadas más comúnmente en Europa con las leguas españolas de 20 pies o de 20 al grado. Que la posibilidad de mejorar las comunicaciones y la importancia de dichas comunicaciones era una certeza ya en 1830 lo refleja esta reflexión del autor, que dice: El globo entero se puede decir que forma en el día una sola habitación para el género humano sin que haya región tan distante que se halle fuera del círculo de la sociedad civil. Y el brigadier sabe que es necesario mejorar esa comunicación, y reconoce que en 1759 no se recibía en las diversas poblaciones del reino más que una expedición de correspondencia ¡por semana! Afirma con orgullo que en 1830 se ha conseguido hacer llegar dos expediciones generales de correspondencia pública a todos los puntos del reino siendo capaces de llegar a una tercera si el interés del Gobierno o del público lo exigiera.

A través de esta obra podemos imaginar cómo sería el funcionamiento del servicio de Correos en Tarancón en estas primeras décadas del siglo XIX. Nos habla el brigadier de la existencia de ADMINISTRACIONES PRINCIPALES y AGREGADAS, nos dice que son 34: Madrid- Toledo – Manzanares – Andújar – Córdoba – Écija – Sevilla – Cádiz – Málaga – Granada – Talavera – Trujillo – Tarancón – Murcia – Alicante – Valencia – Medina del Campo – Salamanca – Valladolid – Benavente – Burgos – Vitoria – Logroño – Bilbao – Pamplona – Guadalajara – Zaragoza – Lérida – Barcelona – Oviedo – Lugo – Orense y La Coruña. Y que dichas administraciones contaban con un administrador principal, un oficial mayor, subalternos, conductores, porteros, mozos de oficio, y carteros. Desde Tarancón, se daba servicio a Cuenca – Belmonte – Requena – Huete – Villar del Saz – Buenache – La Motilla y Campillo.

¿Qué hacían estas administraciones? Dice el brigadier: “Tienen la facultad para despachar correos que estimen necesarios al real servicio o que les piden los particulares españoles o extranjeros transeúntes para asuntos de sus intereses o comercio, con los requisitos de estilo. Se expide y recibe la correspondencia de las agregadas y tanto en unas como en otras la de los demás puntos del reino y de los países extranjeros. La apertura y cierre de las valijas, la clasificación, separación y distribución de la correspondencia pública y del gobierno, el certificado y franqueo de cartas y la formación de listas de las que no se entrega a los carteros o que estas devuelven son otras operaciones propias y peculiares de cada administración de correos. A los administradores corresponde además las propuestas a la Dirección de porteros, mozos de oficio y carteros para sus respectivas administraciones, debiendo residir en la casa destinada para la estafeta de su cargo que paga la Renta y en cuya parte principal están establecidas las oficinas necesarias para el mejor servicio público”.

 En 1830, la relación de empleados de la administración de Tarancón era la siguiente: D. Antonio Bernabé Navacerrada (administrador principal), D. Juan José Bravo (interventor), D. Domingo Vázquez (oficial de segunda), D. Juan Antonio Plaza (oficial de tercera) y D. José Sánchez Narros (mozo de oficio)

Se señalan varios tipos de miembros del servicio implicados en el reparto de la correspondencia. Tenemos a los conductores de balijas estos se ocupaban de la correspondencia ordinaria del público y vestían un uniforme particular portando en el pecho el distintivo de las reales armas con un escudo de bronce. Estos conductores podían ascender al cargo de correos de gabinete, que se ocupaban de atender a los Reales Sitios, pero con la siguiente consideración, si no eran de ascendencia noble se les requería 10 años de servicio, en caso contrario podían ascender en cualquier momento. También tenemos conductores de hijuelas o travesías, que al igual que los anteriores debían ser capaces de andar legua y cuarto cada hora o más ¡si el tiempo y el paraje lo permite! Estos conductores en su trabajo no podían ser detenidos ni tan siquiera por los Justicias de los pueblos con pretexto de deudas ni otro motivo, como no sea cuando en su jurisdicción han cometido delito grave por el cual deba imponérseles pena corporal. Los mozos de oficio, como José Sánchez Narros, debían tener su habitación en las casas donde están situadas las administraciones y se encargaban de custodiar las llaves de los oficios y piezas del despacho, cuidar de su aseo y ocuparse también de las mesas, tinteros, luces y demás utensilios que hay en ellos. Se encargaban también de llevar puntualmente a los interesados que haya en el pueblo, los despachos u avisos que se ofrezca pasarles de oficio y a las respectivas escribanías los pliegos de autos que ocurran, precedida la orden del Administrador u oficial que lo substituya. Y finalmente, los carteros, cuyo nombramiento era privativo de los Administradores y que se encargaban de acudir a los oficios los días y horas en que llegan los correos o cuando se les previene por los Administradores para recibir la correspondencia que han de distribuir en el lugar donde estén asignados, debiendo responder de las cartas que se les entreguen. Dice el brigadier, tienen a su cargo los puestos establecidos en las grandes poblaciones y conocidos vulgarmente con el nombre de Estafetas, donde los particulares dejan las cartas para que desde allí se lleven al correo. Tanto en esta operación como en la de distribuir la correspondencia, no pueden los carteros exigir más de cuatro maravedises de vellón por cada carta.

Es tal el detalle de este documento que sabemos el nombre de los conductores de número destinados a la administración de VALENCIA a TARANCÓN: D. Vicente Vega, D. Antonio Valero, D. Santiago González y D. Diego Piñero.  También conocemos los nombres de los conductores que iban de CUENCA a CARRASCOSA, D. Lorenzo Huelma y de HUETE a TARANCÓN, D. Aniceto Jiménez. Finalmente hay que señalar que el maestro de postas en el caso de Tarancón se llamaba Josefa Sainz, siendo la única mujer con este cargo en el itinerario hasta VALENCIA. Era importante la labor de esta maestra de postas, debía: residir en el pueblo o punto donde se hallara su parada, observar exactamente los itinerarios de la línea, mantener en buen estado de servicio el número de caballerías, guarniciones, monturas y demás efectos que las tarifas determinen, preparar con la debida anticipación a la llegada del correo ordinario la caballería y los efectos necesarios para el relevo, tener dispuesto para casos extraordinarios e imprevistos dos caballos y un postillón de guardia tanto de día como de noche, mantener de noche una luz en la cuadra y otra en el zagua y nombrar y despedir los postillones siendo responsable de las faltas de los mismos.

Para tener una imagen de estos itinerarios de postas, se dispone de un mapa denominado Carta de Correos y Postas de la Provincia de Cuenca trazada de orden del Excmo Sr. Ministro de la Gobernación por la Dirección General de Correos en la siguiente dirección: www.liburutegibiltegi.bizkaia.eus.

Con respecto a los franqueos empleados en esta época para el envío de la correspondencia, se señalan una serie de condiciones en las que no era necesario franquear las cartas: 1. Por mandato de los justicias; 2. Por no haber en el pueblo administración de correos; 3. Por haber sido despachados por los Corregidores y Justicias con providencias y órdenes circulares, autos y procesos que se remiten a asesoría; 4. Por ser propios de las personas los papeles y escrituras que llevan y 5. Por tener la correspondiente licencia por escrito o ir los papeles con el sello del oficio de la administración de correos del lugar de donde salen las cartas para conducirlos a otros lugares del Reino.

Demarcación de partidos de correos y asignación de los sellos que se usan en sus respectivas Estafetas para distinguir y señalar los pliegos y cartas de la correspondencia que sale de los mismos
SELLO DE CASTILLA LA NUEVA

SELLO DE LA ALCARRÍA

SELLO DE SORIA

SELLO DE ARAGÓN

SELLO DE CATALUÑA

SELLO DE NAVARRA

SELLO DE RIOJA

SELLO DE SANTANDER

SELLO DE ANDALUCÍA ALTA

SELLO DE ANDALUCÍA BAJA

SELLO DE CÁDIZ

SELLO DE ÁFRICA

SELLO DE REINO DE VALENCIA

SELLO DE MALLORCA

SELLO DE VITORIA

SELLO DE VIZCAYA

SELLO DE ASTURIAS

SELLO DE GALICIA

SELLO DE LEÓN

SELLO DE BURGOS

SELLO DE CASTILLA LA VIEJA

SELLO DE EXTREMADURA ALTA

SELLO DE EXTREMADURA BAJA

SELLO DE MURCIA

SELLO DE MANCHA BAJA

SELLO DE CUENCA…ESTE ERA EL UTILIZADO EN TARANCÓN.

SELLO DE VALENCIA

SELLO DE ALICANTE

A continuación, se recoge la tarifa para las cartas distribuidas en Cuenca procedentes de otras demarcaciones. Este tipo tarifario por territorios se suprimió en 1845.

Real Orden de 4 de septiembre de 1815 para ser puntualmente observado desde el 1 de noviembre siguiente en la cobranza de los portes de cartas, pliegos y paquetes que llegaren y se distribuyeren en las Administraciones de Correos señalados en el plano de demarcación aprobado el 6 de agosto de 1779
Tipo de carta

(siendo 1 adarme=179gramos)

Precio (en reales de vellón) y sello empleado
 Sello de Castilla La Nueva y Madrid Sello de Mancha Alta Sello de Mancha Baja Sello de Andalucía Alta Sello de Andalucía Baja Sello de Cádiz Sello de Extremadura alta
Carta sencilla hasta 6 adarmes de peso incluido 5 6 7 8 9 10 7
Carta doble desde 6 adarmes inclusive a 8 exclusive 7 ½ 9 10 ½ 12 10 15 10 ½
Carta doble de 8 a 10 adarmes 10 12 14 16 18 20 14
Carta doble de 11 a 12 12 ½ 15 17 ½ 20 22 ½ 25 17 ½
Carta doble de 13 a 14 15 18 21 24 27 30 21
Carta doble de 15 a 16 adarmes incluso o cada onza. 17 ½ 21 24 ½ 28 31 ½ 35 24 ½

 

FRANQUEO de 1909
Cartas hasta 20gr 0,10 pesetas, aumentando 0,05 pesetas por cada 10gr o fracción

En el interior de la misma población: 0,05 pesetas / 20gramos o fracción

Derecho de certificado 0,25 pesetas / objeto limitando a 20 pesetas la indemnización en caso de extravío
Tarjetas postales sencillas 0,05 pesetas Derecho de certificado para el interior de las poblaciones 0,10 pesetas. En caso de extravío la indemnización será de 10 pesetas
Tarjetas postales dobles 0,10 pesetas Pliegos con valores declarados El franqueo que les corresponda como cartas según su peso. El derecho del certificado y además en concepto de seguro, 0,10 pesetas / 500 pesetas declaradas o fracción
Impresos 0,01 pesetas por cada 50 gramos o fracción Pliegos de valores declarados con fondos públicos y demás valores cotizados El franqueo correspondiente como cartas según su peso. El derecho de certificado y en concepto de seguro, 0,05 pesetas / 500 pesetas declaradas o fracción
Papeles de negocios Mínimo 0,10 pesetas Objetos asegurados El derecho de franqueo a razón de 0,05 pesetas / 50gramos de peso o fracción. El de certificado y el de seguro, igual al señalado para los valores declarados
Periódicos 1 céntimo / 150 gramos Valores en metálico 0,35 pesetas
Muestras y medicamentos 0,05 pesetas / 50 gramos o fracción
COSTE DE LOS TELEGRAMAS
Interior de la Península, Islas Baleares, Canarias interinsulares y posesiones de África 0,10 pesetas / palabra hasta 5 + 0,05 pesetas por palabra adicional Aplicación del sello especial en el original del telegrama 0,05 pesetas adicionales al coste del telegrama

Como último apunte, hay que indicar que, en el Diccionario de Madoz posterior a esa publicación de 1830, de hecho, se llevó a cabo entre 1845 – 1850. Se indica, por ejemplo: que la administración principal de la provincia de Cuenca se halla en Tarancón y que está gestionada por un administrador, un interventor y 4 oficiales, existiendo para de postas para las carreras de Valencia y Cartagena. E indica que existen cinco posadas siendo de destacar el parador donde se disfrutan de todas las comodidades.

Desde luego que de acuerdo a la profusión de detalles y de evidencias en relación con la importancia de nuestra localidad en el incipiente servicio de Correos y de parada de viajeros, podemos imaginar la febril actividad existente en nuestra casa de postas, que no he sido capaz de localizar.