(Por Antonio Escamilla Cid)
Buceando por los desordenados anaqueles de mi cada vez más destartalada biblioteca, la suerte ha tenido a bien depositar en mis manos un ejemplar, extraviado y olvidado, de la revista Triunfo. Dicho ejemplar corresponde al Nº: 747, año XXXII, publicado en fecha de 21 de mayo de 1977 bajo el título “Vísperas electorales en la España interior” (texto de Daniel Sueiro y fotografías de Ramón Rodríguez) y que en sus páginas (25 a 29) incluye curiosos e interesantes datos (unos notoriamente conocidos, y otros no tantos, por los propios ciudadanos de Tarancón).
Junto a un breve, pero completo y muy detallado, resumen sobre los datos más relevantes de la historia de Tarancón, y en los que no faltan referencias al templo parroquial, el polvorín, la patrona y los copatronos, el casino, las cuevas, el caño, y a personajes relevantes como Melchor Cano, Fernando Muñoz, Luis Rius, Ruíz Jarabo, general Villaescusa, Sócrates García, Carlos Polo (propietario del hotel Polo), Manuel González Bonilla (presidente del Casino Nuevo), Virgilio Zapatero, Rafael Matas (delegado del PSOE en Tarancón), Gabriel Rey Lieto (gerente de un despacho de prensa en la calle Villaescusa nº:21), amén de media docenas de fotografías, este artículo refleja el ambiente social y político que se vive durante los días previos al desarrollo de un día tan señalado e histórico como fue la jornada de votación en unas elecciones generales para unos ciudadanos sedientos de libertad y deseosos de expresar su libre voluntad en estos comicios. Un clima donde para unos se respiraba temor y para otros, la inmensa mayoría, esperanza y libertad.
Entre las líneas del artículo se resalta que Tarancón es uno de los pocos pueblos de Cuenca en que la población no va a menos, ni apenas emigra; una ciudad que goza de una soterrada pujanza económica basada fundamentalmente en la modesta pipa de girasol, la industria cárnica, la venta de maquinaria agrícola, algunos restaurantes de carretera y dos gasolineras, y, que en palabras de Antonio Fernández Piqueras, carpintero afiliado al PSOE, empresas en manos de unos pocos, pero que lo cubren todo.
Continúa el artículo citando media docena de pintadas (“pintadas históricas de Tarancón”): Una pintada aparecida en una pared el 3 de enero de 1977, fecha en que unos desconocidos escribieron el lema “Socialismo es libertad” y a la que pronto se añadió otra de “con Franco vivíamos mejor”; otra pintada de las siglas y marca del PCE; carteles de todas las ideología pegados, unos, de izquierdas, diciendo “queremos la democracia para todos los españoles” y “contra la corrupción fascista, por el socialismo”, inmediatamente contestados por Fuerza Nueva, Alianza Popular y otros partidos de derecha con frases como “Por la paz y el progreso, Arriba España” y “¿Hasta cuándo, hijos de perra?”; carteles pegados e inmediatamente arrancados y tirados, junto a numerosas octavillas, pasquines y panfletos arrojadas por las aceras y que, a veces, el anciano Claudio se entretenía en recoger; amén de la algarrada protagonizada por el entonces alcalde, Francisco Manzanares, y Rafel Matas Cuéllar, coordinador del PSOE de la ciudad y comarca de Tarancón. Hechos todos ellos que reflejan el síntoma de la trepidación política que agitaba a este pueblo, al igual que en el resto de todo el territorio nacional.
Como anécdota curiosa se cita una breve conversación con el sacristán que dice que votará al que más le pague: “Mire usted: yo, la última vez que voté, fue en febrero de 1936, y entonces compraban el voto con un kilo de carne. No va a ser ahora menos”
Por último, hemos de resaltar la reseña que este artículo hace sobre el Hotel Polo, cuyo salón se alquilaba para realizar reuniones y mítines políticos propagandísticos electorales. En él se celebraron mítines de Convergencia Socialista, PP y PSOE. En cambio a los del PCE se les negó el alquiler del salón y tuvieron que celebrar su mitin en el cercano pueblo de Fuente de Pedro Naharro.
P.D.: El ejemplar ha sido donado al ayuntamiento de Tarancón.
